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Mié, Ago

Mercedes-Benz y la industria automotriz reconsideran el exceso de pantallas en vehículos

Tecnologia
La industria automotriz, liderada por Mercedes-Benz, está reconsiderando su estrategia de eliminar botones físicos en favor de pantallas táctiles. Aunque las pantallas gigantescas han sido una tendencia, los fabricantes reconocen que se pudo haber ido "demasiado lejos", buscando ahora un equilibrio que combine la tecnología digital con controles físicos esenciales para una mejor experiencia del usuario y seguridad al volante.

En la última década, los automóviles han visto una reducción en la cantidad de botones físicos, reemplazados por pantallas táctiles multifuncionales. Si bien el uso de pantallas táctiles es común en la vida diaria, su implementación exclusiva en un coche, donde la atención debe estar siempre en la carretera, ha generado debate. Esta no es una opinión aislada; fabricantes como Mercedes-Benz admiten que la industria "fue demasiado lejos" con la integración de pantallas, y ahora se busca un mayor equilibrio.

En los últimos años, la mayoría de los fabricantes de automóviles han competido por eliminar los botones físicos y reemplazarlos por menús digitales. Mercedes, en particular, ha impulsado esta estrategia con su MBUX Hyperscreen, una unidad de triple pantalla que se extiende casi metro y medio a lo largo del salpicadero. Sin embargo, la fiebre por el "todo pantalla" ha disminuido, con algunas excepciones.

En declaraciones a Autocar, el CEO de Mercedes-Benz, Ola Källenius, admitió que "la industria en su conjunto podría haber ido un poco demasiado lejos" hacia los controles digitales. Es significativo que Källenius, quien ha defendido las pantallas gigantescas durante años, reconozca esta tendencia.

El ejecutivo no culpa al tamaño de las pantallas, sino a la decisión de trasladar demasiadas funciones cotidianas a ellas. Källenius explicó que, a veces, los fabricantes de coches "se adelantan un poco a sí mismos y hacen tecnología por el mero hecho de hacer tecnología, olvidándose quizás un poco del cliente". Añadió que, "a partir de ahora, veréis cómo reintroducimos los botones más sensatos", según Autocar. Al ser preguntado sobre si la industria automotriz había alcanzado el "pico de pantallas", respondió que no estaba seguro, pero que es probable que esté en el "mínimo de botones", lo que sugiere que no se pueden retirar más.

Mathias Geisen, responsable de Ventas y Marketing de Mercedes, declaró a Motor1 que los compradores que participan en los análisis de producto de Mercedes desean mantener las pantallas grandes, pero también solicitan mandos físicos para las funciones que utilizan con más frecuencia. Geisen compartió que Mercedes ya se había percatado de esta tendencia hace aproximadamente dos años, mucho antes de que la empresa lo hiciera público. Aun así, insiste en que las pantallas grandes no van a desaparecer, ya que Mercedes las sigue considerando clave para la personalización y para la imagen prémium y vanguardista de la marca.

Mercedes ya ha comenzado a sustituir los deslizadores táctiles de sus volantes por ruedas de desplazamiento físicas, y el nuevo CLA incluye un mando giratorio para el volumen en lugar de una tira capacitiva, según InsideEVs. Sin embargo, no todo regresará, pues ese mismo CLA todavía carece de un botón físico en el volante para saltar de canción, según el mismo medio.

Mercedes está lejos de ser la única marca en dar un paso atrás en su enfoque centrado exclusivamente en las pantallas. Marcas generalistas y exclusivas han vuelto a añadir mandos físicos en sus habitáculos tras años de interiores dominados por pantallas. Además, organismos reguladores de seguridad, como Euro NCAP, están impulsando esta dirección al anunciar que tendrán en cuenta la presencia de controles físicos para las funciones esenciales en sus futuras evaluaciones de seguridad.

El control por voz también sigue siendo una prioridad para Mercedes. Källenius señaló que se continúa invirtiendo en mejorar los sistemas vocales y declaró a Autocar que el objetivo es lograr una interfaz lo suficientemente sencilla como para que "pueda usarla tanto un niño de cinco años como un miembro del consejo de administración de Mercedes". Aunque aún falta para encontrar interfaces de voz especialmente cómodas, los fabricantes y las grandes tecnológicas ya están trabajando en asistentes de voz impulsados por IA para solucionar este problema. Se espera ver qué deparará la próxima década en este ámbito.