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Mié, Ago

Josh Kushner, con Nexos Familiares a Trump, y Bob Iger Lideran Adquisición Récord de los Lakers

Internacionales
Los Angeles Lakers están a punto de cambiar de manos en una transacción que marca un hito en el deporte profesional. El empresario Josh Kushner, cuñado de Ivanka Trump, junto al exdirector ejecutivo de Disney, Bob Iger, han pactado la compra de la emblemática franquicia de la NBA por una cifra récord. Esta operación coloca a Kushner nuevamente en el centro de la atención mediática, poco después de su vinculación con una propuesta de la FIFA que generó controversia.

El equipo de baloncesto Los Angeles Lakers está cerca de una nueva transición de propiedad, y uno de sus próximos dueños tiene un apellido directamente vinculado a la familia del expresidente estadounidense Donald Trump. El magnate Josh Kushner, hermano de Jared Kushner, quien es esposo de Ivanka Trump, ha llegado a un acuerdo con el exdirector ejecutivo de Disney, Bob Iger, para adquirir la histórica franquicia de la NBA por 12,500 millones de dólares. Esta transacción sitúa a Josh Kushner de nuevo en el epicentro del ámbito deportivo, apenas unas semanas después de que uno de sus fondos fuera considerado entre los posibles inversores para una controvertida iniciativa de la FIFA, que buscaba integrar capital privado en una nueva filial comercial, valorada inicialmente en unos 20,000 millones de dólares. Este proyecto encontró resistencia en el fútbol internacional y finalmente fue desechado.

La adquisición de los Lakers, que aún requiere la aprobación de la Junta de Gobernadores de la NBA, establecería un valor récord para una franquicia deportiva profesional en Estados Unidos. Se produce aproximadamente un año después de que el multimillonario Mark Walter obtuviera el control del equipo de la familia Buss por alrededor de 10,000 millones de dólares.

Joshua Kushner es un empresario e inversionista de origen estadounidense, fundador de Thrive Capital, una empresa de capital de riesgo que ha realizado inversiones en compañías como Instagram, Spotify, Stripe y OpenAI. Forbes estima actualmente su patrimonio en aproximadamente 5,200 millones de dólares y calcula que posee cerca del 66 % de Thrive. Pero su apellido es también reconocido por sus lazos familiares. Josh es el hermano menor de Jared Kushner, empresario estadounidense casado con Ivanka Trump, hija del expresidente Donald Trump. Jared fue, además, uno de los principales asesores de Trump durante su primera administración. Ambos son hijos del empresario inmobiliario Charles Kushner, quien posteriormente fue nombrado embajador de Estados Unidos en Francia. A pesar de pertenecer a la misma familia, Josh y Jared han desarrollado trayectorias profesionales distintas. Josh ha centrado su actividad principalmente en el capital de riesgo, las empresas tecnológicas y las inversiones, mientras que Jared ha tenido una mayor presencia en los negocios inmobiliarios, las inversiones y la política. Forbes también describe a Josh Kushner con inclinaciones políticas liberales, una diferencia significativa frente al rol que su hermano Jared ha desempeñado en el entorno político de Trump.

Thrive Capital se ha consolidado como una de las firmas de inversión de referencia en el sector tecnológico de Estados Unidos. La compañía ha apoyado a empresas como Instagram, Spotify, Stripe y OpenAI y gestiona aproximadamente 25,000 millones de dólares en activos, según Forbes. Kushner también fue uno de los cofundadores de Oscar Health, una compañía de seguros médicos fundada en 2012. Su incursión en el deporte tampoco se inició con los Lakers. Kushner ha mantenido inversiones ligadas a equipos profesionales y, antes de cerrar la adquisición de la franquicia angelina, ya tenía exposición al negocio de la NBA. Sin embargo, la compra de los Lakers lo elevaría a otro nivel: pasaría de ser un inversionista a formar parte del grupo propietario de una de las marcas deportivas más reconocidas del mundo.

La operación de los Lakers se da a conocer pocas semanas después de que el nombre de Kushner apareciera en otra propuesta multimillonaria vinculada al deporte. A finales de julio, la FIFA propuso la creación de una nueva filial comercial que habría tenido una valoración inicial de 20,000 millones de dólares y en la que pretendía vender hasta un 20 % a inversores privados. La nueva estructura estaría relacionada con la explotación comercial de activos vinculados a las competiciones de la FIFA, incluida la Copa Mundial. Entre los inversores previstos figuraba Thrive Eternal, un fondo asociado a la firma fundada por Joshua Kushner. Reuters Breakingviews informó que el grupo de inversores estaría liderado por fondos ligados a Thrive. La propuesta generó una fuerte reacción en el fútbol europeo y planteó interrogantes sobre el alcance de la participación de inversores privados en los activos comerciales del organismo. La controversia aumentó además por los lazos familiares de Kushner con el entorno de Donald Trump, en un momento en que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha mantenido una relación pública cercana con el mandatario estadounidense. Sin embargo, la posible participación de Thrive Eternal no implicaba que Josh Kushner, Jared Kushner o la familia Trump fueran a controlar la FIFA. Se trataba de una eventual participación minoritaria dentro de una estructura comercial independiente. Finalmente, la iniciativa no prosperó. Reuters informó que la FIFA abandonó el proyecto tras la oposición generada en el fútbol internacional.

El apellido Kushner también ha sido noticia recientemente debido a un proyecto completamente ajeno a los negocios de Josh. En Albania, las autoridades están investigando al empresario Artur Shehu, quien vendió terrenos destinados a un complejo turístico vinculado a Jared Kushner, hermano de Josh y esposo de Ivanka Trump. La Fiscalía Especial contra la Corrupción y el Crimen Organizado de Albania investiga sospechas de falsificación de documentos de propiedad y lavado de dinero relacionadas con el empresario que vendió parte de los terrenos. Los fiscales congelaron aproximadamente 110 millones de euros vinculados a la operación. Las autoridades albanesas sostienen que Shehu y sus asociados pudieron haber utilizado documentos falsificados para adquirir propiedades y han investigado presuntos vínculos de algunos implicados con dinero proveniente del narcotráfico. Shehu ha negado las acusaciones. Un punto crucial es que la investigación no acusa de irregularidades a Jared Kushner, Ivanka Trump, las compañías desarrolladoras ni a los demás inversores del proyecto. Reuters tampoco encontró evidencia de que los compradores conocieran las sospechas sobre el vendedor cuando adquirieron los terrenos. Además, los residentes de la zona mantienen disputas sobre la propiedad de determinados terrenos y grupos locales han cuestionado el posible impacto ambiental del desarrollo turístico. Esta investigación corresponde a un proyecto relacionado con Jared Kushner y no con Josh Kushner, por lo que no existe hasta ahora ninguna conexión documentada entre ese caso y la compra de los Lakers.

El segundo gran protagonista de la operación es Robert “Bob” Iger, uno de los ejecutivos más influyentes de la industria del entretenimiento estadounidense. Iger dirigió The Walt Disney Company durante dos períodos y estuvo al frente de la empresa durante algunas de sus mayores operaciones corporativas, incluidas las adquisiciones de Pixar, Marvel, Lucasfilm y 21st Century Fox. Su segunda etapa como director ejecutivo concluyó el 18 de marzo de 2026, cuando fue reemplazado por Josh D’Amaro. Disney identifica actualmente a Iger como asesor sénior de la compañía. La experiencia de Iger también está ligada durante décadas al negocio deportivo a través de ESPN, propiedad de Disney. Y los Lakers tampoco representan su primera inversión directa en un equipo. Iger y su esposa, Willow Bay, adquirieron en 2024 el control de Angel City FC, club de la National Women’s Soccer League, en una operación que valoró al equipo en aproximadamente 250 millones de dólares.

La eventual nueva estructura de propiedad de los Lakers unirá dos perfiles empresariales distintos. Por un lado, Josh Kushner representa el mundo del capital de riesgo, la tecnología y las inversiones privadas, con conexiones familiares que llegan directamente al círculo de Ivanka Trump y Jared Kushner. Por otro, Bob Iger aporta décadas de experiencia en medios, entretenimiento y gestión corporativa, además de su relación histórica con el negocio deportivo a través de Disney y ESPN. Ambos habían mostrado interés en entrar de manera más directa a la NBA e incluso estuvieron vinculados a la posibilidad de participar en una futura franquicia de expansión en Las Vegas. La compra de los Lakers pondría fin, en principio, a esa alternativa y les permitiría asumir inmediatamente el control de una franquicia ya consolidada.

Kushner e Iger acordaron pagar 12,500 millones de dólares por los Lakers, una cifra superior a la valoración de aproximadamente 10,000 millones de dólares asociada con la compra realizada por Mark Walter un año antes. Los nuevos compradores han señalado que son aficionados de larga data a la NBA y han manifestado su intención de respetar el legado que la familia Buss construyó alrededor de los Lakers. La operación, sin embargo, todavía no está cerrada. La adquisición necesita recibir el visto bueno de la Junta de Gobernadores de la NBA antes de completarse. De concretarse, Josh Kushner pasará en pocas semanas de figurar como potencial inversionista en uno de los proyectos comerciales más controvertidos de la FIFA a convertirse, junto con Bob Iger, en propietario de una de las organizaciones más importantes de la NBA. Y su apellido mantendrá inevitablemente otro foco de atención: es el hermano de Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump e integrante de una de las familias empresariales y políticas más conocidas de Estados Unidos.