Samsung ha logrado el trimestre más rentable en la historia de una empresa tecnológica, registrando un beneficio operativo de 80.000 millones de dólares, impulsado principalmente por la venta de memoria para inteligencia artificial. Sin embargo, esta bonanza contrasta con las pérdidas de sus divisiones de dispositivos como móviles y electrodomésticos, que se ven afectadas por el elevado coste de la misma memoria que genera grandes ganancias para la compañía.
Samsung ha registrado el trimestre más rentable en la historia de una empresa tecnológica, con un beneficio operativo de 107,4 billones de wones, equivalentes a aproximadamente 80.000 millones de dólares. La mayor parte de este beneficio proviene de la venta de memoria destinada a la inteligencia artificial, mientras que una parte significativa de sus pérdidas también está relacionada con este factor.
La importancia de esta situación radica en que la memoria es actualmente tan costosa que Samsung obtiene una fortuna al fabricarla, pero al mismo tiempo pierde dinero al integrarla en sus propios productos. Las divisiones de móviles, televisores y electrodoméstdomésticos de la compañía han reportado pérdidas de 600 millones de dólares este trimestre. Hace un año, la misma división generaba ganancias de alrededor de 2.600 millones de dólares. No obstante, no se trata de un escenario de 'lo que la IA te da, la IA te quita', ya que el beneficio global es extraordinario y compensa ampliamente las pérdidas. Sin embargo, la unidad de negocio de dispositivos, conocida como Device eXperience (DX), se ve perjudicada.
El contraste es evidente: los chips generaron aproximadamente 79.400 millones de dólares en beneficio operativo, lo que representa el 99% del total. Las ventas de memoria alcanzaron unos 104.900 millones de dólares, quintuplicando las cifras del año anterior. Todo lo demás se encuentra en números rojos. Las divisiones de móviles y redes perdieron alrededor de 450 millones de dólares, mientras que televisores y electrodomésticos registraron pérdidas de unos 150 millones de dólares.
Según la propia Samsung en su nota de resultados, la demanda de servidores ha provocado un aumento en el precio de la memoria en todo tipo de productos, incluyendo los smartphones. La división móvil ha incrementado sus ventas gracias a los nuevos modelos plegables, pero ha obtenido menos ganancias que el año anterior debido a los costes elevados. Además, la compañía ha presentado un plan para 2027, cuyo objetivo para la línea Galaxy es minimizar la caída de beneficios, sin mencionar el crecimiento, sino únicamente la amortiguación de las pérdidas.
A los accionistas, esta situación parece preocuparles relativamente poco. La acción ha caído un 4,13%, pero por razones diferentes: se esperaban recompras de acciones que Samsung ha pospuesto hasta finales de enero, y se anticipaba un horizonte similar al de SK Hynix, que prevé escasez hasta 2030, mientras que Samsung habla de 2028. Actualmente, Samsung opera como un fabricante de memorias con un negocio de móviles de menor relevancia en términos puramente numéricos.
La escasez de memoria se proyecta a largo plazo. Samsung estima que en 2027 la demanda de IA superará la oferta incluso más que este año, y su producción de memoria HBM para el próximo año ya está completamente vendida. Mientras esta situación persista, la división de chips seguirá cobrando precios elevados y la división de móviles continuará pagándolos, actuando la misma empresa en ambos lados de la transacción.