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Sáb, Oct

Análisis de la Presión Turística en Ciudades de la UE: España con los Casos Más Extremos

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El impacto del turismo en la vivienda, el espacio público y los servicios es un debate creciente en España y Europa. Este artículo explora cómo la cantidad de visitantes afecta a las ciudades, considerando la proporción de turistas por residente. Un gráfico de burbujas revela que, aunque grandes metrópolis atraen muchos turistas, ciudades más pequeñas como Benidorm y Puerto de la Cruz experimentan una presión turística significativamente mayor en relación con su población.

La percepción de que el turismo ha desbordado a España cobra sentido al observar el precio de la vivienda en zonas turísticas, un factor decisivo al elegir un destino para vivir o estudiar. A esto se suman las molestias que generan los alquileres turísticos, transformando comunidades residenciales en zonas de constante ajetreo. Si bien el turismo es un pilar económico fundamental, su exceso puede repercutir negativamente en la vivienda, el espacio público y los servicios. La intensidad de esta presión varía considerablemente; no es lo mismo la afluencia de turistas en una ciudad de 20.000 habitantes que en una de 2 millones. Es decir, el número total de visitantes no siempre refleja el impacto real, ya que la población residente es un factor crucial, tal como ilustra un reciente gráfico.

Este gráfico de burbujas, titulado "Las 30 ciudades más concurridas por el turismo de la UE en 2025", se basa en datos de Eurostat sobre noches en alojamientos turísticos (hoteles, pisos turísticos, campings) durante 2025 en ciudades seleccionadas. Estas cifras se comparan con la población residente permanente para determinar la intensidad turística, es decir, las noches de turista por residente. La población también proviene de Eurostat y otras oficinas estadísticas nacionales. La lista incluye ciudades con 50.000 habitantes o más, excluyendo municipios más pequeños como Dubrovnik. Cada burbuja en el gráfico representa una ciudad, y la escala horizontal es logarítmica de base 2, lo que requiere una lectura cuidadosa de los ejes.

La clave de este gráfico radica en la relación entre el volumen total de noches de turista y la población residente, ya que el primero puede ser engañoso. París, por ejemplo, puede tener una burbuja de gran tamaño, pero su presión por habitante es menor. En contraste, ciudades pequeñas como Benidorm o Puerto de la Cruz, en Canarias, soportan cargas por residente mucho más elevadas, siendo de hecho las más altas. Esto también sugiere dónde la economía podría depender más del turismo o dónde existe un mayor riesgo de fricción entre residentes y visitantes. Otro caso ilustrativo es Palma, donde aproximadamente el 93 % de las noches de turista corresponden a visitantes extranjeros, lo que indica una altísima dependencia del turismo internacional, a diferencia de Hamburgo.

En 2025, España se consolidó como el principal destino europeo por noches de visitantes internacionales, registrando unos 330 millones, según datos de Eurostat compilados por Euronews. Por ello, no sorprende que España sea el país que más ciudades aporta a la lista, con 9 de las 30 mencionadas.

Las 30 ciudades turísticas más concurridas de la UE se interpretan de la siguiente manera: cuanto más a la derecha se sitúa una burbuja, más noches de turistas recibe por habitante; cuanto más arriba, mayor es el peso de los visitantes extranjeros; y cuanto más grande es la burbuja, mayor es el número total de noches. Los colores indican la intensidad turística (noches por residente), variando del amarillo (entre 2 y 5 noches por residente) al morado (más de 50 noches por residente).

Retomando los casos más extremos, Benidorm y Puerto de la Cruz, la ciudad alicantina registra unas 290 noches por residente, con un 69 % de origen extranjero, lo que subraya una fuerte presencia de turismo internacional. En el municipio tinerfeño, se contabilizan más de 100 noches por residente (aproximadamente 126), y cerca del 67 % son de fuera. Saliendo de España, encontramos a Venecia, Torremolinos, Rimini y Florencia, que se sitúan entre 30 y 50 pernoctaciones por residente. El caso de Rimini es particular: a pesar de su alta intensidad (unas 50 noches), su turismo es mayoritariamente nacional (38% de visitantes extranjeros).

En la zona central del gráfico, con entre 8 y 25 noches por residente, se encuentran Roma, con una de las burbujas más grandes y cerca del 79 % de turistas extranjeros, además de Ámsterdam, Praga, Lisboa, Barcelona, Sevilla y Copenhague. En la parte inferior, con bajo turismo extranjero, están Hamburgo (aproximadamente un 22 %), Varsovia, Frankfurt, Múnich, Berlín y Estocolmo, todas con 15 noches por residente o menos. París y Madrid destacan por su gran tamaño y baja intensidad relativa, ya que sus amplias poblaciones resultan en una ratio por residente inferior.