20
Jue, Ago

Anticoagulantes de Nueva Generación Vinculados a un Menor Deterioro Cognitivo en Pacientes con Alzheimer

Internacionales
Un estudio sueco reciente sugiere que los anticoagulantes orales no antagonistas de la vitamina K (NOAC) podrían estar relacionados con una progresión más lenta del deterioro cognitivo en personas que sufren de fibrilación auricular y enfermedad de Alzheimer. La investigación, publicada en el European Heart Journal, analizó a más de 7,000 pacientes y encontró un efecto modesto pero potencialmente significativo a largo plazo, aunque los autores enfatizan la necesidad de futuras confirmaciones.

Los medicamentos anticoagulantes orales que no bloquean la vitamina K (conocidos como NOAC) se vincularon con una disminución ligeramente más pausada del deterioro de las funciones mentales en individuos que padecen fibrilación auricular y enfermedad de Alzheimer, según los hallazgos de una investigación nacional realizada en Suecia. Este estudio fue publicado en la revista European Heart Journal.

La investigación, liderada por científicos del Instituto Karolinska, examinó a 7,308 pacientes diagnosticados con Alzheimer y fibrilación auricular, cuyos datos estaban registrados en el Registro Sueco de Trastornos Cognitivos y Demencia. Los participantes fueron clasificados en grupos: aquellos que no tomaban anticoagulantes, quienes utilizaban warfarina y quienes recibían tratamiento con NOAC. De todos los participantes, 3,341 no consumían anticoagulantes, 2,277 eran tratados con warfarina y 1,690 estaban bajo terapia con NOAC.

La capacidad cognitiva fue evaluada durante el seguimiento mediante el Mini-Examen del Estado Mental (MMSE), una prueba estandarizada que mide habilidades como la memoria, la orientación espacial y temporal y la capacidad de concentración.

Los resultados indicaron que las personas que usaban NOAC experimentaron una disminución cognitiva 0.23 puntos por año más lenta en la escala MMSE en comparación con quienes no recibían anticoagulantes, y 0.21 puntos por año más lenta frente a aquellos tratados con warfarina. Los investigadores describieron este efecto como discreto, pero destacaron que su impacto podría volverse significativo al acumularse a lo largo de varios años.

La profesora Maria Eriksdotter, investigadora del Instituto Karolinska y coautora del estudio, explicó que existen motivos para creer que estos fármacos podrían influir positivamente en la cognición al mejorar el flujo sanguíneo cerebral y disminuir los daños vasculares de pequeña magnitud. Sin embargo, los investigadores enfatizan que estos resultados aún requieren confirmación mediante investigaciones adicionales.

El análisis también reveló otros efectos beneficiosos asociados con los NOAC. En comparación con las personas que no tomaban anticoagulantes, su uso se relacionó con menores tasas de mortalidad, accidentes cerebrovasculares isquémicos o embolias sistémicas y fracturas, sin que se observara un aumento estadísticamente significativo en las hemorragias graves.

En el caso de la warfarina, también se observaron menores tasas de mortalidad y de eventos tromboembólicos en comparación con quienes no recibían anticoagulación, pero su empleo se asoció con una mayor incidencia de hemorragias severas. Los NOAC, por otro lado, mostraron un perfil más favorable que la warfarina en algunos de estos aspectos.

Los autores advierten, no obstante, que el estudio es de naturaleza observacional y, por lo tanto, no permite afirmar que los anticoagulantes sean directamente responsables de desacelerar el deterioro cognitivo. Factores no medidos, las condiciones de salud individuales de cada paciente y las decisiones clínicas sobre qué tratamiento emplear podrían haber influido en los hallazgos.

Por esta razón, los investigadores señalan que las decisiones sobre la anticoagulación en pacientes con fibrilación auricular deben seguir basándose primordialmente en la prevención de accidentes cerebrovasculares y eventos tromboembólicos, y no se deben utilizar estos medicamentos con el objetivo específico de frenar el avance del Alzheimer.

A pesar de esto, los descubrimientos abren una nueva vía de investigación sobre el posible impacto de los anticoagulantes modernos en la trayectoria cognitiva de adultos mayores que presentan simultáneamente Alzheimer y fibrilación auricular, una combinación frecuente en esta franja etaria. Los científicos consideran que son necesarios nuevos estudios para corroborar la asociación observada en la población sueca.