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Mié, Sep

EE.UU. Anuncia Nuevas Sanciones Contra Irán y Estrategia para Disminuir Dependencia del Estrecho de Ormuz

Internacionales
Estados Unidos planea implementar nuevas sanciones económicas contra el sector bancario iraní, con el objetivo de aumentar la presión sobre Teherán. Simultáneamente, Washington busca reducir la dependencia global del estrecho de Ormuz para el transporte de petróleo. Estas medidas se producen en un contexto de crecientes tensiones y amenazas mutuas entre ambos países, impactando los mercados energéticos.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, comunicó este martes que Washington tiene la intención de aplicar nuevas penalizaciones al sector financiero de Irán. Esta acción forma parte de una arremetida económica que podría incluir otras restricciones cada semana, con el fin de incrementar la presión sobre Teherán. Bessent adelantó que una primera sanción a un banco podría ser anunciada en los próximos días y otra la semana siguiente, al tiempo que aseguró que Estados Unidos dialoga con sus aliados para extender el alcance de estas medidas. Estas declaraciones se realizaron durante una cumbre de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20 en Asheville, Carolina del Norte. El funcionario explicó que la administración de Donald Trump también analiza imponer sanciones a compañías de alquiler de aeronaves y otras organizaciones que mantengan relaciones comerciales con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).

La táctica busca limitar el acceso de Irán al sistema financiero internacional mediante la aplicación de sanciones secundarias a instituciones y empresas que faciliten transacciones vinculadas con Teherán o con la Guardia Revolucionaria. Bessent sostuvo que Washington se propone localizar y congelar bienes relacionados con el CGRI en diversas partes del mundo y advirtió que la presión económica persistirá. “Tenemos cero tolerancia”, afirmó.

Esta nueva ofensiva ocurre en medio de una escalada de fricciones entre Estados Unidos e Irán, tras meses de sanciones, limitaciones al comercio de crudo y episodios de enfrentamiento militar directo.

Bessent anticipa menor dependencia del estrecho de Ormuz

El secretario del Tesoro también se refirió al porvenir del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más cruciales para el comercio mundial de energía y por donde habitualmente transita cerca del 20% del petróleo global. Bessent afirmó que, en un lapso aproximado de dos años, el desarrollo de oleoductos terrestres y vías alternativas podría disminuir considerablemente la dependencia de este estrecho para trasladar petróleo desde el golfo Pérsico. Según el funcionario, este proceso podría reducir el valor estratégico de la ruta marítima, que actualmente representa uno de los principales puntos de influencia de Irán en su disputa con Washington. La relevancia de Ormuz ha crecido desde el inicio del conflicto, debido a la drástica disminución del tráfico marítimo. Aunque el presidente Donald Trump ha garantizado que el paso está abierto, el volumen de embarcaciones que lo cruzan sigue muy por debajo de los niveles previos a las hostilidades.

Irán amenaza con una respuesta militar

En contestación a las acciones estadounidenses, el presidente del Parlamento iraní y principal negociador de Teherán, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió que su nación podría responder militarmente si Estados Unidos intensifica el bloqueo contra sus puertos y embarcaciones. Qalibaf argumentó que un bloqueo naval constituye una agresión militar y advirtió que, si se impide a Irán exportar petróleo desde el golfo Pérsico, Teherán también podría complicar las exportaciones de otros países de la región. El líder iraní aseguró además que su país no permitirá que Estados Unidos restablezca completamente la navegación por la ruta meridional del estrecho mientras Washington, según la postura de Teherán, no cumpla con los acuerdos establecidos en el memorando de entendimiento alcanzado en junio. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, confirmó este martes que Teherán estaría dispuesto a retomar el cumplimiento de dicho acuerdo si Estados Unidos hace lo mismo. El entendimiento buscaba detener las hostilidades y abrir un período más amplio de negociaciones, pero las divergencias entre las partes impidieron su consolidación.

Nuevos ataques incrementan la tensión

Las advertencias surgen después de que fuerzas estadounidenses atacaran el domingo lanzadores iraníes cerca de la isla de Larak, adyacente al estrecho de Ormuz. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) afirmó que efectivos de la Guardia Revolucionaria se disponían a lanzar cohetes equipados con minas marinas hacia la zona. Irán desestimó la versión estadounidense y replicó posteriormente con misiles contra instalaciones de Estados Unidos en Jordania, los cuales fueron interceptados por las defensas jordanas. Esta nueva escalada ha reavivado la preocupación sobre el suministro internacional de energía. Los precios del petróleo subieron ante el temor de que las hostilidades obstaculicen aún más el tránsito de crudo por el estrecho. Teherán ha convertido a Ormuz en una de sus principales herramientas de presión, mientras Estados Unidos intenta restaurar el tráfico comercial y, al mismo tiempo, intensifica su estrategia para reducir los ingresos petroleros iraníes y aislar financieramente a las entidades vinculadas con la Guardia Revolucionaria.