Feliciano Lacen Custodio, líder del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), ha instado a las autoridades a llevar a cabo una investigación minuciosa y seria sobre el caso de los 14 niños rescatados de la Fundación Restaurando Vida un Muerto que Revive. Subrayó la importancia de no sacar conclusiones precipitadas, enfatizando que en un estado de derecho, la inocencia prevalece hasta que se demuestre lo contrario, y que la veracidad de los hechos debe ser establecida por las entidades competentes.
Feliciano Lacen Custodio, quien preside el Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), ha solicitado a las autoridades que realicen una investigación rigurosa acerca del incidente que involucra a catorce niños liberados de la Fundación Restaurando Vida un Muerto que Revive. Afirmó que no se deben adelantar juicios mientras el proceso se encuentra en desarrollo. “Dentro de un Estado democrático y de derecho, todas las personas son consideradas inocentes hasta que se pruebe lo contrario”, comentó Lacen Custodio en una entrevista con N Digital.
El dirigente evangélico indicó que se trata de una pesquisa activa y sostuvo que es responsabilidad de las autoridades verificar la autenticidad de las acusaciones. “Esta es una noticia en progreso y bajo investigación”, señaló Lacen.
En este contexto, Lacen exhortó a las entidades responsables de la indagación a proceder con el rigor que el caso exige para esclarecer lo sucedido. “Lo que nosotros hemos solicitado a los encargados y a las autoridades vinculadas con esta pesquisa es que la realicen con toda la seriedad que el asunto amerita, para determinar cuán fidedigna es esta información en relación con la realidad de los acontecimientos”, manifestó Lacen.
El presidente de CODUE explicó que, hasta que la investigación no culmine, la organización no puede profundizar en los hallazgos ni en las posibles conclusiones del proceso. Adicionalmente, añadió que corresponde a las instituciones pertinentes del país determinar la veracidad de los hechos y, posteriormente, comunicar los resultados a la ciudadanía.
Según informes policiales, el suceso se inició la noche del 28 de agosto, cuando un niño de doce años logró escapar del lugar y llegó a una estación policial en Hatillo, San Cristóbal. Allí relató a los agentes lo que presuntamente ocurría y alertó sobre la presencia de otros menores. Con base en esta información, la Policía Nacional y el Ministerio Público llevaron a cabo una operación en dos propiedades, que culminó con el rescate de los niños, incluyendo al menor que había escapado.
Conforme al reporte policial, algunos de los menores mostraban aparentes indicios de violencia y fueron trasladados bajo la protección del Ministerio Público a un centro de acogida. Las investigaciones continúan para establecer las circunstancias en las que llegaron al lugar y las condiciones en las que residían allí.