La ciudad de Nagoya, Japón, ha emitido su máxima alerta de emergencia debido a un volumen de lluvia sin precedentes de 104.5 milímetros en una hora, un récord desde 1890. Estas intensas precipitaciones han provocado extensas inundaciones, dejando calles anegadas, pasos a desnivel intransitables y vehículos varados, incrementando el peligro de desbordamiento de ríos.
La metrópoli japonesa de Nagoya ha activado el nivel más alto de alerta por emergencia después de experimentar una acumulación de 104.5 milímetros de precipitaciones en tan solo sesenta minutos. Este registro marca un hito histórico que no se veía desde 1890, generando amplias inundaciones y elevando el peligro de que los cauces fluviales se desborden.
En este escenario, las abundantes lluvias han cubierto calles y avenidas, transformando los túneles subterráneos en áreas completamente inundadas y atrapando a varios automóviles. Dada la veloz subida del nivel del agua, algunos conductores se vieron forzados a dejar sus vehículos. La magnitud de las inundaciones también fue documentada en numerosos videos compartidos a través de plataformas digitales, donde se aprecian vías completamente sumergidas y sistemas de drenaje expulsando copiosas cantidades de agua a presión.
Este evento meteorológico es consecuencia directa de una franja de precipitaciones lineales que afecta severamente a las regiones de Aichi y Gifu. Las fuertes lluvias en Japón han resultado en un mínimo de ocho fallecimientos, incrementando a 50 el número de víctimas en toda Asia.