El exministro de Hacienda, Daniel Toribio, miembro de la Fuerza del Pueblo, ha refutado las afirmaciones gubernamentales sobre la disminución de la deuda pública. Toribio argumenta que la aparente reducción se debe a una comparación engañosa con el año excepcional de la pandemia, cuando la economía se contrajo y el endeudamiento creció significativamente. Según sus declaraciones, la deuda en términos absolutos ha aumentado, y la mejora en la relación deuda/PIB es resultado de la recuperación económica, no de una reducción real del monto adeudado.
El ex titular de la cartera de Hacienda, Daniel Toribio, quien actualmente ejerce como secretario de Finanzas y es parte de la Dirección Política del partido Fuerza del Pueblo, manifestó que las declaraciones emitidas por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, en relación con la disminución de la deuda estatal, requieren ser analizadas en su contexto. “Tomar el año 2020 como referencia comparativa puede generar una percepción errónea, ya que fue un año atípico debido a la pandemia. La actividad económica se desplomó y, simultáneamente, el Gobierno incrementó de manera considerable su endeudamiento”, explicó Toribio.
El economista indicó que el cociente deuda/Producto Interno Bruto (PIB) es una operación de división. En la parte superior se encuentra la deuda y en la inferior, el tamaño de la economía. “Si un monto de deuda de 50 se divide entre una economía de 100, esto representa el 50 %. Sin embargo, si esa economía se reduce a 80 y la deuda permanece inalterada, el porcentaje asciende al 62,5 %, aunque no se haya solicitado un solo peso adicional. Esto fue parte de lo acontecido en 2020. Al disminuir el valor del denominador, la proporción deuda/PIB se elevó automáticamente”, detalló. Toribio añadió que durante el período de la pandemia, se presentó otro fenómeno. Mientras el PIB se contraía, el endeudamiento se incrementaba para financiar las necesidades urgentes. Por esta razón, la relación deuda/PIB alcanzó niveles extraordinariamente elevados. “Con la subsiguiente recuperación económica, el denominador volvió a crecer y el porcentaje descendió. Esto es favorable, pero no implica que el Estado deba una cantidad menor de dinero”, puntualizó.
Toribio citó estadísticas oficiales proporcionadas por la Dirección General de Crédito Público. Al finalizar el año 2025, la deuda del Sector Público No Financiero ascendía a US$61,549.9 millones, lo que equivalía al 47.9 % del PIB. Para el 31 de julio de 2026, había aumentado a US$67,827.8 millones, representando el 48.2 %. “En un lapso de siete meses, la deuda se incrementó en US$6,277.9 millones, lo que representa más de un 10 %. Por consiguiente, una cosa es que la relación deuda/PIB haya disminuido en comparación con el pico excepcional de 2020 y otra muy diferente es que el monto total de la deuda haya bajado”, aseveró.
Respecto al anunciado incremento del 34 % en la inversión pública durante el actual ejercicio fiscal, en comparación con el mismo lapso del año anterior, Toribio recordó que se parte de cifras excesivamente bajas. “La relación deuda/PIB es un indicador que debe considerarse. No obstante, la perspectiva completa exige también analizar cuánto se debe, a qué ritmo crece la deuda, cuánto recauda el Gobierno y cuál es el costo de su servicio. Compararse con el año excepcional de la pandemia, sin explicar lo sucedido con el denominador, ofrece una visión incompleta”, concluyó.