La Guardia Costera de Estados Unidos ha devuelto a 51 personas, de nacionalidad dominicana y haitiana, a la República Dominicana. La acción se produjo luego de interceptar una embarcación en situación precaria frente a las costas de Aguadilla, Puerto Rico. La operación contó con la colaboración de diversas agencias federales y locales, destacando los riesgos asociados a estos viajes marítimos.
Este martes, la Guardia Costera de Estados Unidos procedió a la repatriación de 51 individuos de origen dominicano y haitiano hacia la República Dominicana. Esta acción se llevó a cabo después de la interceptación de su embarcación en las proximidades de la costa de Aguadilla, ubicada en la región noroeste de Puerto Rico.
Las fuerzas de guardacostas desplegaron un buque y un helicóptero para la intercepción del navío, el cual se encontraba en condiciones precarias y con una evidente sobrecarga. La embarcación fue inicialmente avistada por una tripulación aérea perteneciente a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
A bordo de la embarcación viajaban 34 ciudadanos de la República Dominicana, distribuidos en 30 hombres, dos mujeres y dos menores de edad. Adicionalmente, se encontraban 17 ciudadanos haitianos, de los cuales 15 eran hombres y dos mujeres, según lo especificado en el comunicado emitido por la Guardia Costera.
Los adultos involucrados fueron entregados a las autoridades de la Armada de la República Dominicana. Por su parte, los dos menores fueron puestos bajo el cuidado del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI).
El comandante Matthew Pinhey, miembro de la Guardia Costera, enfatizó la importancia de la cooperación entre las diferentes agencias federales y puertorriqueñas, así como la colaboración con la Armada de la República Dominicana, para frenar el flujo migratorio irregular a través del Canal de la Mona.
Pinhey advirtió que “estas travesías por mar son extremadamente peligrosas y, con frecuencia, exponen a las familias a embarcaciones que no son aptas para navegar, están muy sobrecargadas y carecen de cualquier tipo de equipo de salvamento”.
El Canal de la Mona, un estrecho marítimo que separa la República Dominicana de Puerto Rico, es una ruta comúnmente utilizada por migrantes dominicanos y haitianos que parten desde la isla La Española en busca de mejores oportunidades.