Líderes de la oposición en República Dominicana han expresado serias inquietudes sobre la trayectoria del sistema educativo nacional, luego de la publicación del informe PISA 2025. Los resultados revelan un desempeño persistentemente bajo del país en áreas críticas como matemáticas, lectura y ciencias, lo que ha impulsado a figuras como Juan Ariel Jiménez y Josefina Pimentel a demandar un reconocimiento y una reestructuración urgentes para abordar el estancamiento educativo.
Elmer Féliz informa que Juan Ariel Jiménez, prominente figura del Partido de la Liberación Dominicana y antiguo ministro de Economía, junto a Josefina Pimentel, destacada líder de la Fuerza del Pueblo y exministra de Educación, manifestaron este martes su preocupación por el rumbo del sistema educativo dominicano. Sus declaraciones surgen a raíz de los resultados de PISA 2025, los cuales sitúan al país entre las naciones con el rendimiento más bajo en habilidades esenciales como las matemáticas, la lectura y las ciencias.
Jiménez calificó de alarmantes los hallazgos de la evaluación global y enfatizó que República Dominicana debe primero admitir la magnitud de su atraso antes de intentar corregirlo. “Recientemente he revisado el informe PISA 2025 y, sinceramente, me encuentro alarmado y profundamente inquieto”, declaró el economista, quien comparó el rendimiento dominicano con el de países que enfrentan situaciones socioeconómicas más complejas.
Por su parte, Pimentel, quien es la secretaria de Educación de la Fuerza del Pueblo y ex titular de esa cartera, consideró que los resultados confirman una crisis global del aprendizaje que encuentra a República Dominicana en una posición especialmente vulnerable, sin mejoras estadísticamente significativas entre los años 2022 y 2025.
Un aspecto que ambos planteamientos ponen de relieve es el bajo rendimiento de los alumnos dominicanos. Pimentel subrayó que el 69.3 % muestra dificultades simultáneas en matemáticas, lectura y ciencias, mientras que en matemáticas, el 90.6 % no alcanza el nivel mínimo de competencia establecido por PISA.
La inquietud de Jiménez se enfoca, además, en lo que acontece dentro del sistema. El economista sugirió desvincular la política de la educación, fortalecer la preparación de los educadores y disminuir las cargas administrativas que, a su parecer, apartan a los maestros de su función principal. “Solamente los profesores competentes pueden garantizar un aprendizaje efectivo”, aseveró.
Jiménez cuestionó específicamente los cambios que, según afirmó, han flexibilizado la carrera docente y disminuido los requisitos de ingreso, una situación que describió como “el peor perjuicio que se le ha ocasionado al sistema educativo en mucho tiempo”.
Pimentel, en contraste, sostiene que el desafío exige una transformación más profunda del modelo de enseñanza. La exministra propone reforzar la comprensión lectora, el pensamiento lógico-matemático y científico, y avanzar hacia un enfoque STEAM, que integra ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas.
Aunque sus puntos de vista provienen de perspectivas políticas distintas, ambos concuerdan en que las cifras de PISA no deben interpretarse únicamente como una clasificación internacional, sino como una señal sobre lo que los estudiantes dominicanos están logrando aprender.
La discusión regresa así a una interrogante que los resultados de PISA dejan sin respuesta: ¿qué está fallando para que los esfuerzos y recursos dedicados a la educación no se traduzcan en mejores aprendizajes? Para Jiménez, una parte de la solución radica en restituir a los docentes las condiciones necesarias para enseñar y reducir la injerencia política y burocrática en el sistema. “La verdadera instrucción ocurre en el salón de clases”, afirmó.
Pimentel, por su lado, considera que el país debe priorizar los aprendizajes fundamentales en el centro de la política educativa y establecer objetivos claros para mejorar la capacidad de los estudiantes de comprender, razonar y aplicar los conocimientos.