Los creadores de la exitosa serie 'The Walking Dead' recibirán una compensación de 120 millones de dólares. Este acuerdo pone fin a una disputa legal de nueve años contra la cadena AMC, a la que se acusaba de no transparentar los ingresos de la franquicia. La resolución implica pagos escalonados que saldarán la deuda y anticiparán futuras ganancias.
Los Ángeles (EFE).- Los responsables de la producción de 'The Walking Dead' recibirán un total de 120 millones de dólares como resultado de un litigio de casi una década. La disputa legal se centró en las ganancias de la serie, y acusaba a la cadena de televisión AMC de ocultar los beneficios derivados de su participación en la popular franquicia.
"El acuerdo de conciliación establece una compensación total de 120 millones de dólares para los demandantes, que incluye un pago en efectivo de 85 millones de dólares antes del 18 de septiembre de 2026 y 35 millones que se liquidarán a más tardar el 31 de enero de 2027", detalló la empresa en un comunicado presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés). Esta última entrega se considerará un adelanto sobre las futuras ganancias vinculadas a 'The Walking Dead' y a su serie derivada, 'Fear The Walking Dead'.
El segundo acuerdo millonario
Esta resolución, alcanzada de forma amistosa entre las partes el pasado 4 de septiembre, concluye una contienda judicial que duró cerca de diez años entre AMC y los productores de 'The Walking Dead', considerada la franquicia de mayor éxito de la cadena. En su demanda, Robert Kirkman, creador de la serie, junto con varios de sus productores, alegaron un incumplimiento por parte del conglomerado mediático de "respetar sus obligaciones contractuales con el personal creativo, conocido como 'talento' en la industria, detrás de una serie televisiva longeva, enormemente rentable y sumamente exitosa".
Este arreglo financiero se suma al alcanzado en 2021, en una de las diversas reclamaciones de los productores, donde la compañía desembolsó otros 200 millones de dólares para cerrar el pleito que mantenía con el director Frank Darabont y su agencia de representación por un caso similar.