Habitantes de Manoguayabo, Hato Nuevo, han expresado su preocupación por el estado de abandono y la falta de higiene alrededor de la escuela María Amada Ramírez, a pocos días del comienzo del ciclo escolar. La situación, que incluye agua estancada y basura, se ha prolongado por cerca de cuatro años sin una respuesta efectiva de las autoridades, generando inquietud entre la comunidad educativa.
Residentes de la zona de Manoguayabo, específicamente en Hato Nuevo, han hecho pública su preocupación por el descuido y las condiciones insalubres que rodean la escuela María Amada Ramírez, justo cuando se aproxima el inicio del nuevo período académico. Documentos visuales y grabaciones enviados a nuestra redacción muestran charcos de agua, desechos, vegetación crecida, restos de construcción, grandes piedras y pilas de materiales en las cercanías y los puntos de acceso al recinto educativo. Conforme a las declaraciones de los denunciantes, esta situación persiste desde hace aproximadamente cuatro años, sin que las entidades gubernamentales hayan implementado una solución permanente.
“Cada año y cada mes la problemática se repite. Las actividades escolares están a punto de iniciar y aún no se ha tomado ninguna medida”, manifestaron los miembros de la comunidad.
El centro educativo se localiza en la calle principal de Manoguayabo, en Hato Nuevo, cerca del cementerio local y del supermercado El Ahorro. De acuerdo con las imágenes proporcionadas, una parte del camino se encuentra bloqueada por acumulaciones de tierra y rocas, mientras que en uno de los costados persiste un área con agua estancada y residuos.
Los vecinos advirtieron que estas circunstancias podrían representar un peligro para los alumnos, el personal docente, los padres y cualquier otra persona que transite por la zona. Ante este escenario, solicitaron a las autoridades sanitarias llevar a cabo una inspección del lugar y considerar la clausura temporal de la entrada principal, hasta que se garanticen condiciones de acceso apropiadas. Asimismo, pidieron la intervención del Ministerio de Educación, el ayuntamiento y las demás instituciones pertinentes para remover los escombros, limpiar el área, erradicar posibles focos de contaminación y acondicionar el entorno antes del retorno de los estudiantes.