La Fuerza del Pueblo (FP) ha manifestado su preocupación por el próximo inicio del año escolar 2026-2027, señalando deficiencias estructurales que, a su parecer, revelan una desconexión entre el considerable presupuesto educativo y las condiciones reales de las instalaciones, la capacitación docente y los resultados de aprendizaje. La organización enfatiza que el problema radica en la distribución y calidad del gasto, más que en la cantidad de recursos disponibles.
La Fuerza del Pueblo (FP) advirtió este jueves que el ciclo educativo 2026-2027 comenzará con importantes deficiencias estructurales que, según su análisis, demuestran una falta de correspondencia entre el significativo financiamiento destinado a la enseñanza preuniversitaria y la situación de los centros, la preparación de los profesores y los logros estudiantiles. Esta postura fue comunicada por Josefina Pimentel, quien lidera la Secretaría de Educación de la Fuerza del Pueblo y es exministra de Educación, durante una conferencia de prensa llevada a cabo en la Casa del Pueblo Johnny Ventura.
Pimentel argumentó que la dificultad principal del sistema educativo no reside únicamente en la cantidad de fondos disponibles, sino en cómo estos se asignan, la calidad de la inversión, la capacidad de ejecución y la ausencia de una planificación orientada a obtener resultados. Según su explicación, para el año 2026, el Ministerio de Educación (Minerd) dispone de un presupuesto que supera los RD$332 mil millones, cifra que concuerda con el presupuesto en vigor reportado oficialmente por la institución.
No obstante, Pimentel declaró que el 93.25 % de los fondos se concentra en gastos operativos, mientras que apenas el 6.75 % se destina a inversiones de capital. Añadió que la inversión en construcciones representa un 4.21 %, y la formación de educadores junto con la investigación suman conjuntamente solamente el 2.09 % del presupuesto. Conforme a su planteamiento, esto implica que de cada RD$100 asignados a Educación, más de RD$93 se utilizan para el funcionamiento diario del sistema, y menos de RD$7 quedan para inversiones destinadas a expandir, modernizar y mejorar la infraestructura y los servicios educativos.
Pimentel cuestionó que áreas directamente relacionadas con la calidad educativa, como infraestructura, perfeccionamiento docente, investigación, tecnología y materiales para el aprendizaje, tengan, según sus cálculos, una participación limitada dentro del presupuesto. La dirigente política afirmó que durante los últimos seis años, el Gobierno ha gestionado aproximadamente RD$1.8 billones para la educación preuniversitaria, sin que, a su parecer, este volumen de recursos se vea reflejado de forma proporcional en los aprendizajes, la disponibilidad de aulas, el estado de los centros educativos, la formación de los maestros y el uso eficaz de la tecnología.
“La educación dominicana no precisa de nuevas promesas y discursos de transformación. Necesita que los compromisos adquiridos se traduzcan en aulas completadas, escuelas seguras, profesores valorados, tecnología operativa y alumnos que aprendan”, manifestó.
Pimentel también puso en duda la inversión destinada al mantenimiento de los centros educativos. Señaló que durante el año 2025, el Minerd habría invertido RD$267.5 millones en obras menores de mantenimiento preventivo y correctivo, en contraste con los RD$1,839 millones asignados a este rubro en el año 2013. A juicio de la exministra, esta situación ha contribuido al deterioro de las instalaciones, la paralización de proyectos y la escasez de aulas, generando hacinamiento, reubicación de estudiantes a otras localidades, reducción de las horas lectivas y, en ciertos centros, el uso de una misma instalación para diferentes turnos.
Asimismo, alertó sobre una disminución progresiva de la Jornada Escolar Extendida en algunas instituciones y consideró fundamental revisar y fortalecer el modelo para asegurar que contribuya efectivamente al desarrollo académico de los alumnos. Para respaldar sus afirmaciones, Pimentel mencionó un estudio efectuado en junio de 2026 por la Secretaría de Educación de la Fuerza del Pueblo, en el que participaron 2,016 docentes, directores, coordinadores y orientadores, pertenecientes a 18 regionales educativas, 87 distritos y 119 municipios.
Según los resultados presentados por la organización, el 83 % de los encuestados reportó deficiencias en seguridad y carencia de espacios recreativos; el 77 %, insuficiencia de equipos tecnológicos; el 76 %, problemas con baños funcionales; el 72 %, dificultades para acceder a agua potable, y el 53 %, fallas en el suministro de energía eléctrica. Pimentel sostuvo que estas condiciones afectan tanto la administración de los centros como el rendimiento académico y el bienestar de toda la comunidad educativa. Mencionó situaciones reportadas en planteles de Villa Altagracia, Barahona, San Juan, Hato Mayor, La Romana, Jarabacoa, Hermanas Mirabal, Santiago Rodríguez, Santo Domingo Este, María Trinidad Sánchez y Bahoruco.
Entre los casos destacados se incluyen escuelas que, según la organización, llevan entre 11 y 13 años en construcción, centros que operan bajo carpas o estructuras provisionales, aulas divididas con madera y zinc, y planteles sin agua potable, electricidad, comedores, canchas o espacios adecuados para impartir la enseñanza. La exministra afirmó que los desafíos van más allá de la infraestructura. También señaló dificultades en comprensión lectora y matemáticas, problemas de disciplina, falta de motivación, uso excesivo de teléfonos móviles y escaso apoyo familiar.
Igualmente, llamó la atención sobre la sobrecarga administrativa, el exceso de alumnos y el estrés laboral de los educadores, además de cuestionar aspectos de la evaluación del desempeño, los programas de formación continua y las designaciones de personal sin los concursos establecidos en la normativa educativa. Ante el inicio del nuevo período lectivo, la Fuerza del Pueblo solicitó al Gobierno informar cuántos centros están realmente preparados para recibir estudiantes, dónde persisten déficits de cupos y personal, qué obras permanecen inconclusas y cuál será el cronograma para finalizarlas.
“Abrir formalmente las escuelas no es suficiente para declarar exitoso el comienzo de las clases: un año escolar inicia verdaderamente bien cuando cada estudiante encuentra un lugar para aprender, y un docente, materiales oportunos y un espacio seguro y apropiado para enseñar”, expresó Pimentel. La Fuerza del Pueblo propuso finalmente reorientar la calidad del gasto educativo y concentrar mayores recursos en el aprendizaje, la innovación, la infraestructura, la equidad, la transparencia y la eficiencia en la gestión del sistema.