La audiencia para determinar las medidas de coerción contra un agente de la Policía Nacional, acusado del deceso de una adolescente de 14 años en Santo Domingo Este, fue pospuesta hasta este viernes. La madre de la víctima expresó su profundo dolor al salir del tribunal, visiblemente afectada por el aplazamiento y la presencia del acusado. El caso continúa bajo investigación para esclarecer los detalles de este trágico suceso.
La determinación de las medidas de coerción contra Edwin de los Santos Guerrero, un agente de la Policía Nacional de 23 años, ha sido reprogramada para este viernes. Se le imputa la responsabilidad en el fallecimiento de Wilmery Ramírez Sánchez, una joven de catorce años que sufrió un impacto de bala en la cabeza dentro de una residencia en el área de Mendoza, Santo Domingo Este.
Tras el aplazamiento, la madre de Wilmery abandonó la sala judicial visiblemente consternada y llorando. Con gran pesar, declaró que le resultó insoportable ver el rostro del individuo señalado como responsable de la pérdida de su hija.
El incidente tuvo lugar durante la tarde del domingo en una propiedad localizada en la calle 4 del sector Mendoza. Según Juan Francisco Núñez Canelo, tío de la adolescente, el agente presuntamente habría solicitado un servicio de mototaxi para que Wilmery se dirigiera a la vivienda. El pariente afirmó que, una vez en el sitio, la adolescente recibió un disparo en la frente.
Núñez Canelo agregó que, después de lo sucedido, De los Santos Guerrero supuestamente contactó a su padre, quien posteriormente lo entregó a las autoridades. Estas declaraciones corresponden a la versión proporcionada por los allegados, mientras el Ministerio Público sigue adelante con las pesquisas para establecer con precisión las circunstancias en las que se produjo el deceso.
El imputado Edwin de los Santos Guerrero tiene veintitrés años y es parte de la Policía Nacional. De acuerdo con la información preliminar, presuntamente mantenía un vínculo sentimental con la joven. El agente permanece bajo custodia y ha sido puesto a disposición del Ministerio Público para responder por el acto que se le atribuye. Como parte de las diligencias, las autoridades incautaron su arma reglamentaria, una pistola CZ P-10 C de calibre 9 milímetros, la cual se encuentra bajo el control de los investigadores para los análisis periciales pertinentes.
El portavoz de la Policía Nacional, coronel Diego Pesqueira, comunicó que las indagaciones prosiguen con el fin de determinar las condiciones del suceso y establecer las responsabilidades correspondientes. Mientras el proceso legal avanza, los familiares de Wilmery Ramírez Sánchez continúan exigiendo justicia por la muerte de la adolescente.