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Mié, Oct

Salud Pública Intensifica Vigilancia y Medidas Preventivas en República Dominicana por Temporada de Lluvias

Nacionales
El Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana ha activado un plan de vigilancia sanitaria y reforzado las acciones preventivas frente a las lluvias e inundaciones que afectan el país. El objetivo es mitigar los riesgos de enfermedades derivadas del agua contaminada, la acumulación de desechos y la proliferación de mosquitos. La institución trabaja en coordinación con entidades locales y de protección civil para evaluar daños y asegurar la continuidad de los servicios de salud.

El Ministerio de Salud Pública ha puesto en marcha un sistema de alerta sanitaria y ha fortalecido las precauciones ante las precipitaciones e inundaciones que impactan el territorio nacional. Esta iniciativa busca disminuir la probabilidad de contraer enfermedades vinculadas al consumo de agua en mal estado, la acumulación de residuos y el aumento de mosquitos.

La entidad comunicó, a través de un aviso divulgado en sus plataformas digitales, que mantiene una estrecha colaboración con las Direcciones Provinciales y Áreas de Salud (DPS/DAS), los centros médicos y las agencias de protección civil. Esta coordinación es crucial para valorar los perjuicios, detectar posibles peligros epidemiológicos y asegurar que los servicios de salud sigan funcionando, particularmente en aquellas comunidades con acceso restringido.

Como parte de estas intervenciones, los equipos de salud llevaron a cabo una evaluación inicial en el batey 2, situado en la provincia Bahoruco, con la participación de la Dirección Provincial de Salud y la Defensa Civil. En esta localidad, también se ejecutaron obras de drenaje para gestionar las inundaciones que perjudicaron diversas residencias.

El Ministerio señaló que también se supervisaron las afectaciones registradas en las instalaciones hospitalarias para garantizar que los servicios esenciales continuaran operativos. En el hospital pediátrico Robert Reid Cabral, se revisaron las medidas relacionadas con el uso de generadores eléctricos de emergencia y la reubicación temporal de las consultas, después de que una sobrecarga eléctrica dañara el cableado principal. Esta situación fue coordinada con la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur).

Riesgos para la salud tras las inundaciones

Salud Pública advirtió que las inundaciones y las interrupciones en el suministro de agua potable elevan la posibilidad de enfermedades diarreicas y otros problemas asociados al consumo de agua que no es segura. De igual forma, el contacto con aguas contaminadas puede favorecer la transmisión de leptospirosis, especialmente en individuos con heridas o lesiones en la piel.

Entre los peligros también se encuentran las infecciones cutáneas, las afecciones respiratorias ligadas a la humedad y el incremento de mosquitos tras las lluvias. Frente a esta situación, las autoridades aconsejaron a la población evitar el contacto con aguas de inundación, no caminar ni nadar en ríos y cañadas con crecidas, y usar botas impermeables y guantes cuando sea necesario realizar tareas en áreas anegadas.

También instaron a hervir el agua destinada al consumo si no hay certeza de que sea potable, mantener tapados los recipientes de almacenamiento, lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de ir al baño, y abstenerse de consumir productos que hayan estado en contacto con aguas contaminadas.

La institución solicitó acudir al centro de salud más cercano ante la aparición de síntomas como fiebre, diarrea, lesiones en la piel u otras manifestaciones inusuales, sobre todo después de haber tenido contacto con aguas de inundación. Adicionalmente, recomendó evitar la automedicación.

Seguimiento a las condiciones meteorológicas

En las labores de coordinación también participó el Programa de Emergencias en Salud de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en República Dominicana. Su propósito fue monitorear las condiciones climáticas, revisar las necesidades de vigilancia epidemiológica y saneamiento, y evaluar la continuidad de los servicios de salud en las áreas más vulnerables.

Según el informe del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), citado por Salud Pública, hasta las 5:00 de la tarde del martes, doce demarcaciones se encontraban en alerta amarilla y once en alerta verde, sumando un total de veintitrés bajo observación. Las condiciones asociadas a una vaguada propiciaban aguaceros moderados a fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento, por lo que las autoridades mantenían un seguimiento constante de la situación.