Una casa histórica en Pola de Allande, Asturias, busca hospitaleros para la temporada 2027 del Camino Primitivo. La oferta incluye alojamiento y tres comidas diarias a cambio de aproximadamente 25 horas semanales de trabajo, cubriendo tareas básicas como limpieza y atención a peregrinos. Esta iniciativa privada, conocida como Polagrino, ofrece una experiencia única para quienes deseen sumergirse en la esencia del Camino de Santiago.
Quienes han recorrido el Camino de Santiago saben que es una experiencia transformadora. Más allá de su popularidad, la simple acción de caminar se convierte en una vivencia inolvidable a cualquier edad. En la Plaza de Abajo de Pola de Allande, en el suroccidente de Asturias, existe una casa construida alrededor de 1900 que acoge gratuitamente a los peregrinos del Camino Primitivo, la ruta inaugurada en el siglo IX por el rey Alfonso II. El propietario, Stef, busca hospitaleros a través de Worldpackers, ofreciendo alojamiento y tres comidas diarias a cambio de unas 25 horas de trabajo semanales, reviviendo así un oficio ancestral.
A diferencia de otras ofertas similares, Polagrino no es un albergue público, sino un alojamiento privado con 15 plazas distribuidas en tres habitaciones. Se requiere credencial de peregrino y se solicita un “donativo responsable” que incluye sábanas de tela y desayuno. Según la guía de albergues, el establecimiento abre del 1 de abril al 31 de octubre, aunque los peregrinos nunca faltan en el camino.
El anuncio menciona 25 horas de trabajo semanales con un día libre, aunque el responsable aclara que la media suele ser de tres horas diarias y rara vez excede las cinco. Las reseñas de voluntarios describen tareas sencillas como cambiar sábanas, limpiar baños, lavar ropa, recibir a los peregrinos y preparar la cena, con horarios que varían según la afluencia.
Para postularse, es necesario adquirir la membresía anual de la plataforma. Una guía actualizada en mayo la establece en 59 dólares para una persona y 69 para una pareja, con la posibilidad de ofertas del 50% en ocasiones. Es recomendable consultar la plataforma para ver las tarifas actuales. Los gastos de vuelos, seguro, transporte y visado corren por cuenta del voluntario, como es habitual. Respecto a la comida, una reseña indica que se proporcionan los ingredientes para cocinar y se cena diariamente con los peregrinos, fomentando la creatividad culinaria. La única queja mencionada es la dificultad de acceso y salida del pueblo sin coche.
Las estancias varían de diez días a un mes, con la presencia simultánea de entre uno y cinco hospitaleros. El Camino de Santiago sigue batiendo récords de afluencia cada año, con 530.987 compostelas en 2025 y cerca de 535.000 hasta el 16 de octubre de 2026, según la Oficina del Peregrino. Sin embargo, la mayor afluencia se concentra entre abril y octubre, con solo un 7% del total anual entre noviembre y marzo (datos de 2025). Dado que el anuncio se publicó a finales de octubre y el albergue cierra, es lógico pensar en la temporada de 2027. Las fechas disponibles solo se pueden consultar dentro de la plataforma.
El modelo clásico de hospitalero voluntario difiere de esta propuesta. La Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago exige haber realizado el Camino al menos una vez, disponer de tiempo libre y haber completado un curso específico para hospitaleros, cubriendo destinos por quincenas en albergues donde no se cobra por dormir. En Polagrino, basta con ser mayor de 18 años y tener un nivel intermedio de inglés o español, pero se abona la cuota de la plataforma y no se requiere formación previa.
Es importante diferenciar entre voluntariado y trabajo a cambio de sustento. La Ley 45/2015 establece que el voluntariado debe realizarse sin contraprestación económica o material, exceptuando el reembolso de gastos, y excluye actividades realizadas bajo una relación laboral o mercantil. El alojamiento y la manutención constituyen una contraprestación material, y Polagrino es un negocio privado, no una entidad de voluntariado. Aunque no se afirma que sea ilegal, llamarlo voluntariado puede ser equívoco. Se recomienda solicitar por escrito las funciones, el horario, los gastos y el seguro, que no debe eludirse.
El entorno es de una belleza excepcional. Pola de Allande marca el final de la cuarta etapa del Camino Primitivo, Tineo-Pola de Allande, de unos 28 kilómetros, y el inicio de la “etapa reina”: 21,9 kilómetros hasta La Mesa, coronando el Puerto del Palo a 1.146 metros de altitud. Los voluntarios en sus reseñas mencionan el río, el jardín, los senderos y las cenas compartidas con personas de diversas partes del mundo. La propuesta es clara: una inversión de unos cientos de euros entre cuota y viaje, tres horas diarias dedicadas a tareas de limpieza y atención, y a cambio, la oportunidad de vivir en una casa llena de historias de peregrinos que han caminado durante semanas por la montaña. Eso sí, la oportunidad será para 2027, ya que el invierno está cerca.