Alemania ha experimentado un resurgimiento inesperado en las solicitudes de objeción de conciencia, superando cifras de años anteriores, incluso tras la suspensión de la 'mili' obligatoria en 2011. Este fenómeno coincide con la implementación de una nueva ley de servicio militar voluntario que busca fortalecer las Fuerzas Armadas. Aunque el objetivo es atraer reclutas, la iniciativa ha impulsado a miles de jóvenes a ejercer su derecho constitucional a no portar armas.
Aún es temprano para determinar el éxito de la nueva 'mili' voluntaria en Alemania, pero lo que sí es evidente es que las autoridades germanas han reactivado la figura del objetor de conciencia, que estuvo en declive por años. A pesar de que Berlín no aplica un sistema de reclutamiento obligatorio, miles de jóvenes han iniciado los trámites para beneficiarse de su derecho constitucional a no tener que empuñar un arma. Solo en los primeros seis meses del año, se han registrado más peticiones que en todo 2025, e incluso se ha superado el número de solicitudes de 2011, año en que finalizó el servicio militar obligatorio. Este aumento inesperado se atribuye a la nueva ley de servicio militar voluntario del Bundesrat.
El propósito de la ley era impulsar los reclutamientos para que las Fuerzas Armadas germanas (Bundeswehr) aumentaran de sus aproximadamente 184.000 efectivos actuales a entre 255.000 y 270.000 para 2035. Sin embargo, todo indica que se ha activado un mecanismo que genera el efecto contrario: cada vez más jóvenes se declaran objetores de conciencia, apelando a su derecho constitucional a no ser obligados a usar armas o a ser soldados.
Esto no implica que la nueva 'mili' alemana no esté funcionando, ya que para afirmarlo se necesitarían datos actualizados de reclutamiento. No obstante, sugiere que su futuro no será tan tranquilo como desearía el Gobierno de Friedrich Merz.
Los datos, presentados por Redaktions Netzwerk Deutschland (RND), demuestran un auténtico auge en la figura del objetor en Alemania. Durante el primer semestre de 2026, la Oficina Federal de Asuntos Familiares y de la Sociedad Civil recibió 5.862 solicitudes de ciudadanos que deseaban declararse objetores de conciencia. Esto representa casi un millar de solicitudes al mes, una cifra que destaca especialmente en contexto. En todo 2025, el Gobierno registró 3.867 peticiones, y en 2024 fueron solo 2.249. En 2011, año en que se suspendió la 'mili' obligatoria, se registraron 4.348. El balance de la primera mitad del año no solo muestra un claro repunte, sino que también sugiere una creciente preocupación entre los jóvenes germanos: el 60% de esas solicitudes se presentaron entre abril y junio, un período marcado por varias polémicas relacionadas con la nueva ley militar, como la cuestión de si los hombres necesitan autorización para salir del país por más de tres meses.
¿Existe o no existe 'mili'? Sí y no. No hay un servicio obligatorio como el que existía en España hasta 2001 o en Alemania hasta 2011, pero sí un nuevo marco legal con el que Berlín aspira a atraer reclutas voluntarios.
Para entenderlo, hay que remontarse a diciembre de 2025, cuando la Cámara Alta del Parlamento alemán aprobó un proyecto de ley de servicio militar que comenzó a aplicarse el 1 de enero de 2026. Su objetivo principal es sumar miles de nuevos soldados a las Fuerzas Armadas del país (Bundeswehr), utilizando un enfoque pedagógico y apelando inicialmente a la voluntariedad.
En la práctica, esto significa que actualmente los alemanes que alcanzan la mayoría de edad solo están obligados a cumplir dos trámites relativamente sencillos e inofensivos. La Bundeswehr explica: "Los hombres nacidos en 2008 o con posterioridad deben participar en el proceso de registro militar. Esto incluye rellenar un cuestionario y pasar un examen médico realizado por personal sanitario".
El ejército detalla cómo se aplicará el sistema. La idea es que todos los jóvenes alemanes que cumplan la mayoría de edad (aproximadamente 650.000 cada año) recibirán un cuestionario online en el que se les preguntará si les interesa o no la vida militar. Los hombres están obligados a responder; para las mujeres es opcional. Si la respuesta es afirmativa, las Fuerzas Armadas invitan a los voluntarios a un centro de reclutamiento para continuar con el proceso. Aunque el sistema todavía se está implementando, a finales del año pasado la prensa alemana informaba que, en una segunda fase, ya avanzado 2027, los varones de 18 años también deberán someterse a un examen médico que será obligatorio, independientemente de si optan o no por el servicio militar voluntario.
El ministro de Defensa alemán, el socialdemócrata Boris Pistorius, afirma: "Nadie obliga a nada, salvo a rellenar un cuestionario que refleja los datos registrados y a pasar un examen médico que no hace daño a nadie". Añade que "El Estado no se protege solo. Eso lo tienen que hacer personas que estén dispuestas a defenderlo y no se queden de brazos cruzados esperando a que otros lo hagan".
El objetivo, como se mencionó anteriormente, es convertir al ejército alemán en una referencia europea, aspirando a alcanzar 460.000 efectivos a mediados de la década de 2030, divididos entre personal activo (260.000) y reservistas (200.000). Esta cifra es considerable si se tiene en cuenta que en 2025 prestaban servicio 184.000 soldados.
En Alemania ya se baraja la idea de que, si no se alcanza este objetivo mediante el reclutamiento voluntario, el Gobierno podría considerar un modelo obligatorio. Esto, en cualquier caso, requeriría un nuevo trámite parlamentario. Por ahora, ante los cambios impulsados por el Ejecutivo de Merz, la amenaza de Rusia y el discurso de rearme avivado por Donald Trump, cada vez más jóvenes optan por declararse objetores. Curiosamente, también hay personas que realizan el camino inverso, aunque en menor medida: el diario Neue Osnabrücker asegura que durante el primer trimestre 233 personas renunciaron a su derecho a rechazar el servicio militar. Estas se suman a las 781 que lo hicieron en 2025.