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Mar, Jul

Marruecos busca inversores para expandir la agricultura en el Sáhara con regadío

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El Gobierno marroquí, a través de su Agencia para el Desarrollo Agrícola (ADA), ha lanzado una convocatoria para captar socios inversores. El objetivo es desarrollar aproximadamente 1.100 hectáreas de tierras agrícolas en Dakhla-Oued Ed-Dahab, destinadas a la horticultura comercial y que se beneficiarán de una nueva planta desalinizadora. Esta iniciativa es relevante para España, dado que se centra en el área del antiguo asentamiento de Villa Cisneros y podría impactar al sector agrícola español, que ya percibe una fuerte competencia marroquí.

El Ejecutivo marroquí desea fortalecer su presencia económica en Dakhla-Oued Ed-Dahab, una región ubicada al sur del disputado territorio del Sáhara Occidental, cuya capital es Dajla, conocida previamente como el asentamiento español de Villa Cisneros. Con este fin, la ADA ha emitido una licitación para atraer empresas que colaboren en el cultivo de casi 1.100 hectáreas, las cuales se beneficiarán de una recién construida planta desalinizadora.

La iniciativa fue reportada por el diario Les Inspirations Éco, que detalló que la Agencia para el Desarrollo Agrícola de Marruecos ha convocado a inversores, tanto locales como extranjeros, para que se encarguen de 35 proyectos agrícolas distribuidos en Dakhla-Oued Ed-Dahab, abarcando más de 1.090 hectáreas. Rabat contempla un modelo de colaboración público-privada (PPP) para estas tierras controladas por el Estado marroquí, divididas en una treintena de proyectos agrícolas: 28 de tamaño mediano (345,6 hectáreas), tres grandes (aproximadamente 170 hectáreas), otros tres que requieren agregación (sumando 565,1 hectáreas) y uno de menor extensión (9,8 hectáreas).

La gestión de estas tierras se realizará mediante contratos de alquiler. Los inversores interesados firmarán acuerdos de explotación con el Gobierno marroquí por periodos que oscilan entre 25 y 40 años. El plazo más largo se reserva para parcelas que requieran inversión en plantas de procesamiento. Durante este tiempo, las empresas deberán abonar una renta fijada por el Gobierno. Según el diario El Debate, el alquiler anual variará entre 640 y 4.250 euros, dependiendo del tamaño de la parcela. La prensa marroquí también menciona una tarifa de conexión por hectárea.

La renta no es el único compromiso para las empresas que deseen explotar estas tierras. La cuota de alquiler se incrementará un 10% cada cinco años a partir de la activación del sistema de riego. Además, los inversores no tendrán total libertad sobre el uso del suelo; los proyectos deben centrarse principalmente en la horticultura comercial, excluyendo los frutos rojos. Quienes firmen el contrato también estarán obligados a gestionar y explotar las parcelas directamente, sin posibilidad de transferirlas a terceros.

La búsqueda de socios por parte de Marruecos para potenciar su sector agrícola es significativa, y la noticia ha captado la atención de la prensa española. Este interés se debe no solo al 'qué' sino, fundamentalmente, al 'dónde'. Como se mencionó, el proyecto se ubica en Dakhla-Oued Ed-Dahab, un área del Sáhara Occidental que Marruecos considera parte de su territorio, mientras el Frente Polisario la reivindica como parte de la República Saharaui.

Esta convocatoria de Rabat forma parte de una iniciativa más amplia y ambiciosa: un proyecto de irrigación en Dakhla que busca utilizar agua de mar desalinizada para regar más de 5.000 hectáreas. De hecho, las casi 1.100 hectáreas ofrecidas por la ADA se beneficiarán del agua de esta planta. En general, Rabat ha estado esforzándose durante años por fortalecer la economía de Dakhla, lo que a su vez consolida su influencia en la región.

Como contexto, se encuentra el programa 'Génération Green 2020-2030', lanzado hace años por el Ejecutivo marroquí, cuyo objetivo es aumentar el PIB agrícola del país y reforzar su capacidad exportadora. Actualmente, Marruecos es un proveedor crucial de frutas y verduras para España y ha logrado expandir su presencia exportadora en la Unión Europea en productos como el tomate. Mientras tanto, los agricultores españoles denuncian la competencia desleal por parte del país vecino.