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Mié, Ago

Honor presenta el Robot Phone: una declaración de intenciones más allá de la venta masiva

Tecnologia
Honor ha lanzado el Robot Phone, un dispositivo que, aunque no busca ser un superventas, es una clara demostración de la capacidad de innovación de la compañía. Este lanzamiento marca un hito en la evolución de Honor, mostrando su independencia tecnológica tras su separación de Huawei y su ambición por redefinir la experiencia del smartphone con características únicas como una cámara motorizada con funciones de gimbal e IA. Es un reflejo de cómo Honor busca diferenciarse en el mercado global.

Han transcurrido varios años desde 2019, cuando Asus aún presentaba móviles con propuestas innovadoras, como el Zenfone 6, que incorporaba una cámara trasera transformable en frontal. Esta solución, más allá de eliminar el notch, era una declaración de la capacidad tecnológica de Asus en el ámbito de los smartphones. Siete años después, Honor ha revelado el Robot Phone. Aunque ya se conocía su principal característica, sus ambiciones técnicas son muy diferentes a las del Zenfone 6. El Robot Phone busca demostrar que Honor ya no es una subsidiaria de Huawei que se conforma con los restos del gigante chino.

Aunque no se prevé que sea un superventas, este dispositivo es un claro indicador de la fortaleza de Honor. Ha pasado más de un lustro desde que Donald Trump, durante su primer mandato en Estados Unidos, impuso sanciones a Huawei. Este primer golpe, manifestado por el veto de Google y la prohibición de que empresas estadounidenses colaboraran con la tecnológica china, parecía que dejaría a Huawei gravemente afectada. Sin embargo, no solo no fue así, sino que desde la cúpula del gigante chino se ha agradecido a Estados Unidos esa acción, considerándola el catalizador necesario para el renacimiento tecnológico tanto de Huawei como de China. En este contexto, surgía la pregunta sobre el futuro de Honor.

Honor, al igual que otras marcas chinas a lo largo de los años, fue creada por Huawei. Aunque el nombre Honor ya se utilizaba en algunos modelos de Huawei, fue en 2013 cuando Huawei decidió establecerla como una marca enfocada principalmente en un público más joven, con dispositivos en el segmento de gama media y de entrada. Durante años, Honor aprovechó el conocimiento técnico, los componentes, los diseños e incluso los canales de fabricación de Huawei para complementar las gamas P y Mate de su matriz.

También servía como campo de pruebas para Huawei, permitiendo a la marca 'pequeña' arriesgarse e introducir conceptos como el orificio en pantalla con el Honor View20 o competir en el lucrativo segmento de los 'flagship killer'. Sin embargo, en 2020, la situación cambió. En medio de su reestructuración global debido al veto, Huawei vendió todos los activos de Honor a Shenshen Zhixin New Information Technology, cesando su participación accionaria y en la gestión o toma de decisiones. Honor pasó de estar a la sombra y bajo el paraguas de Huawei a enfrentarse en solitario al mercado.

No lo hizo desde cero, ya que poseía una herencia tecnológica claramente vinculada a Huawei, hasta el punto de que HonorOS y Harmony aún presentan similitudes notables, y los primeros dispositivos de la nueva Honor recordaban mucho a Huawei. De hecho, al analizar uno de ellos, se solía decir: "es un Huawei, pero con Google". Sin embargo, la herencia tecnológica no es infinita ni perdura para siempre, y en los últimos años hemos observado cómo Honor y Huawei han distanciado cada vez más sus caminos en los móviles de formato convencional. Ambas han apostado por las últimas tecnologías, pero dentro de las similitudes entre todas las compañías, y al margen del sistema operativo, ambas son diferentes. Con los plegables ocurre algo curioso, ya que se parecen más de lo que probablemente les gustaría reconocer, aunque Honor está dando pasos muy interesantes, llevando todo un poco más allá.

Tomando el Honor Magic V5 como ejemplo, es un móvil plegable que, cerrado, tiene un grosor de 8,8 mm. Su volumen es prácticamente el mismo que el de un móvil convencional, pero además integra una batería de 5.820 mAh con tecnología de silicio-carbono, y el módulo de cámaras, que sí sobresale bastante, es comparable al de otros móviles Ultra. El procesamiento es un tema aparte y quizás más influenciado por los gustos del público chino, pero es solvente, potente y cuenta con un teleobjetivo espectacular. Estos son tres aspectos en los que Honor está elevando el estándar del segmento plegable, demostrando la ambición técnica de la compañía que ahora lanza algo más arriesgado.

El Honor Robot Phone tiene un precio inicial de 9.999 yuanes (aproximadamente 1.280 euros al cambio, aunque las conversiones suelen ser más elevadas en occidente), lo que es una declaración de intenciones en cuanto a precio, ya que es un modelo 'Ultra' en todos sus apartados. Además, incorpora una cámara principal motorizada que no solo se convierte en la frontal (como el Asus Zenfone 6), sino que también funciona como un gimbal. Esto permite realizar paneos mucho más suaves al grabar, cuenta con algoritmos para seguir objetos automáticamente, y Honor ha desarrollado un asistente de IA cuyos ojos y cabeza son esta cámara. Nos sigue, comprende lo que ve y reacciona con gestos. Es un móvil que interesaría probar a los entusiastas de la tecnología, pero que muchos no adquirirían tanto por el precio como por la incertidumbre de cómo aprovechar plenamente sus funcionalidades. A nivel de creación de contenido es ciertamente interesante, pero el uso de la IA desarrollada con el modelo Qwen de Alibaba podría no ser para todos.

Lo que sí está claro es que, independientemente de las ventas, las compañías a veces lanzan dispositivos al mercado no tanto con una intención comercial, sino como una demostración de sus capacidades. Y este Robot Phone se inscribe en esa categoría: Honor demostrando que los móviles no tienen por qué ser aburridos por sistema y presentándose con un claro "podemos hacer esto".