08
Dom, Nov

Detectan medusa invasora de agua dulce en el pantano de la Llosa del Cavall y activan alerta

Tecnologia
La medusa Craspedacusta sowerbyi, originaria de China, ha sido avistada nuevamente en Cataluña, específicamente en el pantano de la Llosa del Cavall. Los Agentes Rurales han emitido una alerta debido a la potencial amenaza que este invertebrado, de apenas 2 a 2,5 centímetros, representa para el ecosistema de agua dulce, a pesar de no ser urticante para los humanos. Su presencia podría alterar la cadena trófica al alimentarse de zooplancton.

Lo que a primera vista podría confundirse con una medusa marina, es en realidad la Craspedacusta sowerbyi, una especie de medusa diminuta que habita en lagos, estanques y pantanos. Aunque es originaria de China, ha sido detectada nuevamente en Cataluña, lo que ha llevado a los Agentes Rurales a emitir una señal de alarma.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) describe a la Craspedacusta sowerbyi como un invertebrado con forma de campana, de entre 2 y 2,5 centímetros de diámetro, que posee aproximadamente 400 tentáculos equipados con cnidoblastos. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la revista científica Graellsia, indica que, si bien es probablemente nativa de la cuenca del Yangtsé, se ha convertido en una especie invasora en sistemas de agua dulce a nivel global.

Recientemente, esta medusa ha sido avistada en el pantano artificial de la Llosa del Cavall, ubicado en Solsonès. Actualmente, se está investigando si su presencia es un hecho aislado o si ya ha logrado establecer una población permanente. Como medida preventiva, se procederá a la limpieza y desinfección de embarcaciones.

Aunque esta especie posee aguijones microscópicos, la buena noticia es que no causa heridas urticantes significativas en las personas. Sin embargo, la preocupación radica en que se alimenta de zooplancton, que es una fuente de alimento fundamental para numerosas especies de peces autóctonos. Investigaciones previas han demostrado que una proliferación de Craspedacusta sowerbyi puede llevar a una disminución del zooplancton, desequilibrando así la cadena trófica de los ecosistemas de agua dulce. Además, se proyecta que el cambio climático y el incremento de las temperaturas podrían favorecer su expansión.

Fuera de China, el primer registro documentado de esta medusa de agua dulce data de 1880, en un estanque ornamental de Londres. Desde entonces, su expansión ha sido constante y se ha extendido por los seis continentes. Su invasión es a menudo imperceptible, ya que es una especie desconocida para el público general, su ciclo de vida es difícil de observar y sus apariciones son esporádicas.

Según explica el ecólogo especialista Emili García Berthou, esta no es la primera vez que se detecta en Cataluña; los primeros registros en la región son de 1968 en Sau, y a principios de siglo se encontró en Banyoles, aunque había permanecido ausente durante años. El MITECO ha documentado su presencia esporádica en prácticamente todo el territorio español.

Su pequeño tamaño contribuye a que pase desapercibida, al igual que el hecho de que puede presentarse en dos fases. En su fase de pólipo, es aún más minúscula y, como detalla García Berthou, permanece adherida a rocas, vegetación u otras superficies sumergidas. Por esta razón, es crucial la limpieza de embarcaciones y evitar el traslado de agua o vegetación entre embalses.

Posteriormente, la especie se reproduce asexualmente y ocasionalmente emerge en su fase de medusa gelatinosa. Dado que esta medusa es tan pequeña y sus apariciones son esporádicas, la observación de medusas proporciona poca información sobre su distribución. Por ello, se utilizan muestreos de pólipos para parametrizar su presencia.