El presidente Abelardo De La Espriella ha solicitado al sector asegurador colombiano actuar con celeridad y coordinación para procesar las reclamaciones de las familias damnificadas por el reciente terremoto. El mandatario enfatizó la necesidad de una respuesta eficiente para la reconstrucción, cuyo costo se estima en 30 billones de pesos, requiriendo la colaboración de diversos actores económicos para apoyar a quienes perdieron sus hogares y negocios.
Elmer Féliz informa que el líder de Colombia, Abelardo De La Espriella, instó al ámbito de las aseguradoras a proceder con prontitud y colaboración para atender las peticiones de las familias afectadas por el sismo que sacudió la nación y avanzar en la restauración. El gobierno calcula un costo inicial de treinta billones de pesos colombianos para esta tarea.
Durante una cita con representantes de las compañías de seguros, el jefe de Estado argumentó que la magnitud de la emergencia demanda la participación coordinada del gobierno, el sector privado, organizaciones internacionales y otros participantes económicos para asistir a las familias que perdieron sus residencias, empresas y posesiones. “Una restauración de esa magnitud, de esa dimensión, de esa envergadura, que según las primeras estimaciones que poseemos ronda los treinta billones de pesos, exige la unión decidida de todos los ámbitos”, aseveró.
De La Espriella resaltó la función esencial que cumplen las aseguradoras, dado que millones de colombianos depositaron su confianza en este sistema para resguardar sus hogares, negocios, labores productivas y el patrimonio forjado a lo largo de los años. En este sentido, demandó una respuesta “oportuna, precisa, clara, firme, con sensibilidad y con eficacia” ante las reclamaciones de los afectados que buscan recuperar parte de sus bienes extraviados.
El presidente detalló que el encuentro tenía como uno de sus objetivos principales conocer la estrategia que presentarán las empresas para gestionar las reclamaciones y efectuar los desembolsos correspondientes a las pólizas de los perjudicados. “Soy consciente de los enormes desafíos operativos, pero esta calamidad no admite demora”, manifestó el mandatario, quien hizo un llamado a superar los obstáculos que puedan demorar la llegada de los fondos a las personas damnificadas.
El Gobierno colombiano propone que la reconstrucción no recaiga exclusivamente en las instituciones públicas. De La Espriella mencionó a las cajas de compensación, el sector asegurador, las organizaciones multilaterales, las entidades financieras, el sector de la construcción, los productores rurales y los proveedores de materiales como actores indispensables para afrontar la emergencia. Entre las acciones consideradas se incluyen programas de respaldo para la reconstrucción, pago de pólizas de vivienda, créditos favorables, tarifas diferenciadas para constructores, alivios fiscales, supresión de aranceles y subvenciones, además de mecanismos para reducir los gastos de edificación.
El mandatario también subrayó que el sector de la construcción posee la capacidad técnica para participar en la recuperación de las áreas damnificadas, mientras que los productores locales y empresarios regionales podrían integrarse en el suministro de materiales y en las actividades de restauración. Para el presidente, la celeridad con que avance este proceso dependerá de la habilidad para coordinar a todos estos sectores y eliminar barreras burocráticas que puedan posponer las obras. “Esto se logra entre todos y la rapidez de la reconstrucción dependerá fundamentalmente de nuestra aptitud para articular todo esto en conjunto”, afirmó.
De La Espriella reiteró que los fondos deben llegar rápidamente a quienes los necesitan, en particular a las familias que perdieron casi todas sus posesiones a causa de la tragedia. El jefe de Estado también solicitó a las aseguradoras poner a disposición de la reconstrucción su experiencia, conocimiento técnico y capacidad institucional, además de los recursos que gestionan. “Este gobierno no es un gobierno de palabras, es un gobierno de soluciones y acciones concretas”, declaró durante la reunión.
La cita concluyó con el llamado del presidente a establecer una guía con compromisos específicos para responder a los damnificados y acelerar la restauración de las zonas afectadas por el sismo. “Cuando la nación demanda a sus mejores ciudadanos, todos los que somos patriotas estamos obligados a dar un paso al frente”, expresó De La Espriella, al pedir al sector asegurador asumir un rol activo ante la emergencia. El Gobierno colombiano ingresa así en una fase en la que la atención a los damnificados deberá combinarse con la movilización de recursos tanto públicos como privados para recuperar viviendas, infraestructura y actividades productivas impactadas por el terremoto.