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Vie, Ago

Guía esencial para preparar loncheras escolares nutritivas

Nacionales
La preparación de las loncheras escolares a menudo genera interrogantes en los padres sobre la selección y conservación de los alimentos. Expertos en nutrición sugieren la inclusión de cereales integrales, proteínas, lácteos y frutas frescas para asegurar un aporte nutricional completo y variado. Este artículo explora las mejores opciones y aborda desafíos comunes como la malnutrición infantil y la importancia de una dieta equilibrada desde temprana edad.

En Santo Domingo, la tarea de alistar la comida de los niños para el colegio suele generar incertidumbre entre los progenitores, especialmente al momento de decidir qué incluir, en qué cantidades y cómo mantener su frescura durante el día. Cereales de grano entero, fuentes de proteína, productos lácteos y frutas frescas se encuentran entre las opciones imprescindibles para proporcionar a los pequeños una colación variada y con un alto valor nutritivo.

En una consulta reciente, el especialista en nutrición Jorge del Villar destacó como opciones recomendadas el yogur, las semillas y nueces, los rollitos de jamón y queso, las frutas sin procesar, los sándwiches y la avena recién preparada.

Cuando el pequeño regresa con su merienda sin consumir

En ciertas ocasiones, algunos padres se enfrentan a la frustración de que sus hijos no coman los alimentos enviados a la escuela, resultando en el retorno de la comida intacta. Ante estas situaciones, Del Villar aconseja observar si el niño dispone del tiempo adecuado para ingerir sus alimentos o si los productos incluidos en la lonchera son realmente de su agrado.

Duración de la frescura

Respecto a la conservación, el nutriólogo señaló que el lapso en el que los alimentos pueden mantenerse en buen estado dentro de un recipiente térmico dependerá del tipo de producto y de la temperatura ambiente. Este aspecto adquiere particular relevancia al incluir alimentos perecederos, por lo que los padres deben considerar las condiciones en las que permanecerá la lonchera hasta el momento de su consumo.

Problemas nutricionales en la población escolar

La alimentación infantil constituye un reto significativo para la Salud Pública. Durante una discusión llevada a cabo en 2024 por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), expertos abordaron el vínculo entre una dieta inadecuada y afecciones como la diabetes y la hipertensión, así como la doble carga de malnutrición que afecta al país: por un lado, la desnutrición, y por el otro, el sobrepeso y la obesidad.

Según datos del INABIE, una Encuesta Nacional de Macronutrientes de 2012 indicó que el riesgo de desnutrición, así como la desnutrición moderada y severa, afectaba al 12.9 % de la población infantil, mientras que el sobrepeso y la obesidad alcanzaban el 13.6 %. Una década después, aunque empleando una metodología distinta, el estudio Estado Nutricional de los Escolares de Alimentación 2022, elaborado por INABIE y Salud Pública, reveló una prevalencia de desnutrición del 3 %, mientras que el sobrepeso y la obesidad afectaban aproximadamente al 31 % de los estudiantes evaluados.

¿Qué aconsejan los organismos sanitarios?

Una alimentación adecuada no comienza solamente en la etapa escolar; la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere mantener hábitos alimenticios saludables desde la niñez y a lo largo de toda la vida para evitar las diversas manifestaciones de malnutrición y disminuir el riesgo de enfermedades no transmisibles. El organismo recomienda una dieta variada, que incluya frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y otras fuentes nutritivas, junto con una reducción en el consumo de azúcares añadidos, sal y grasas poco saludables.

De igual modo, la Academia Americana de Pediatría (AAP) aconseja priorizar el agua y la leche, y limitar el consumo de refrescos, bebidas deportivas, zumos y otras bebidas con azúcares añadidos. También prefiere el consumo de frutas enteras en lugar de jugos.