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Vie, Ago

Canadá Reafirma el Nombre de "Lago Ontario" Ante la Decisión de Trump de Renombrarlo como "Lake America"

Internacionales
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha rechazado rotundamente la iniciativa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de renombrar el Lago Ontario como "Lake America" para propósitos oficiales en territorio estadounidense. Carney enfatizó la rica historia de más de cuatro siglos del nombre original, asegurando que para Canadá el cuerpo de agua siempre será conocido como Lago Ontario, independientemente de la orden ejecutiva firmada por Trump.

En Washington, el primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió este jueves a la determinación del presidente estadounidense, Donald Trump, de decretar que el lago Ontario sea llamado “Lake America” para los registros gubernamentales dentro de Estados Unidos. Carney desestimó la nueva designación y afirmó que para los habitantes de Canadá, esta masa de agua seguirá siendo conocida como lago Ontario, subrayando que su nombre posee una trayectoria de más de cuatrocientos años. “Los canadienses también comprenden que nombrar las cosas por su verdadera identidad implica referirse a él como lago Ontario, en este momento, en el pasado y en el futuro”, declaró Carney en un comunicado difundido el mismo jueves.

El líder canadiense también recordó que la denominación Ontario tiene raíces aborígenes y antecede tanto a la Confederación Canadiense como a la emancipación de Estados Unidos. Según su explicación, el término proviene de una palabra de origen Wendat que evoca la noción de un cuerpo de agua extenso o hermoso.

La réplica de Carney se produjo horas después de que Trump rubricara una orden ejecutiva para que la administración estadounidense emplee “Lake America” en sus archivos y documentos oficiales. La directriz instruye al Departamento del Interior de Estados Unidos, bajo la dirección de Doug Burgum, a actualizar el Geographic Names Information System, el sistema federal empleado para estandarizar las designaciones geográficas.

Trump había sugerido inicialmente la posibilidad de cambiar el nombre durante esta semana, en medio de un nuevo incremento en las tensiones comerciales entre Washington y Ottawa. Posteriormente, confirmó la determinación desde la Casa Blanca. El presidente estadounidense también vinculó la medida con sus críticas a la relación comercial con Canadá y afirmó que Estados Unidos no tiene intención de seguir realizando numerosos intercambios económicos con la provincia de Ontario.

La medida adoptada por Washington no implica que Canadá esté obligado a adoptar la nueva denominación. El lago es compartido por Estados Unidos y Canadá, y la orden presidencial únicamente establece el nombre que utilizará el Gobierno federal estadounidense. De hecho, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, también manifestó que en ese estado no emplearán la nueva designación y continuarán llamándolo Lake Ontario.

Este incidente se suma a una serie de conflictos entre Trump y el Gobierno de Carney, en un periodo de creciente tensión comercial entre ambas naciones. Estados Unidos impuso recientemente aranceles del 50 % a ciertos productos canadienses, mientras Canadá ha respondido con represalias comerciales contra bienes estadounidenses. La controversia también rememora la decisión de Trump de impulsar el cambio de nombre del Golfo de México por “Golfo de América” en documentos oficiales estadounidenses. En ambos casos, Washington puede establecer la nomenclatura que emplea su propio Gobierno, pero no puede imponer de manera unilateral esa designación a otras naciones o a organismos internacionales.

Para Carney, no obstante, el debate va más allá de una simple alteración administrativa. El primer ministro canadiense defendió la persistencia de un nombre con siglos de historia y dejó clara la postura de su país: para Canadá, el lago seguirá siendo Ontario, “ahora y siempre”.