En medio de la preocupación por diecisiete decesos neonatales registrados en la Maternidad La Altagracia durante agosto, el Servicio Nacional de Salud (SNS) ha anunciado una reducción del 30.1% en la mortalidad de recién nacidos en su red de hospitales públicos entre enero y julio de 2023, en comparación con el mismo periodo de 2019. Esta mejora se atribuye a diversas estrategias implementadas para fortalecer la atención materno-infantil y reducir los indicadores de mortalidad. El SNS reitera su compromiso con la vida de madres y bebés.
Mientras la Maternidad La Altagracia reporta diecisiete fallecimientos de neonatos en agosto, el Servicio Nacional de Salud (SNS), a través de su Dirección Materno Infantil y Adolescentes, comunicó que los centros hospitalarios de la Red Pública de Salud lograron una baja del 30.1% en la mortalidad de recién nacidos desde enero hasta julio de 2023, en contraste con el mismo lapso de 2019. La entidad señaló que, en los citados establecimientos de salud, se contabilizaron 327 menos decesos neonatales que en 2019, gracias a las tácticas aplicadas por el SNS para fortalecer la atención a madres e infantes y reducir los índices de mortalidad.
El director ejecutivo del SNS, doctor Julio Landrón, subrayó que la institución trabaja constantemente en el mejoramiento de la red hospitalaria, la formación del personal sanitario, el cumplimiento de las normas de higiene y la aplicación de directrices y procedimientos actualizados. “Reafirmamos nuestra política de cero tolerancia ante las muertes maternas y neonatales prevenibles, y en ese sentido proseguimos con las supervisiones e intervenciones en todas las maternidades del país, así como con la puesta en marcha de otras acciones relevantes destinadas a salvaguardar la vida de las madres y los recién nacidos en la Red Pública de Salud”, afirmó el Dr. Landrón.
El SNS, mediante la Dirección Materno Infantil y Adolescentes, ejecuta diversos programas especializados en hospitales de la Red Pública. Estos programas se centran en optimizar la calidad de la atención materno-infantil y mejorar el cuidado integral de los recién nacidos enfermos en las tres principales áreas que originan mayor morbimortalidad neonatal en República Dominicana: la prematuridad, la asfixia perinatal y la sepsis vinculadas a la atención.
La estrategia se basa en cinco pilares fundamentales: infraestructura e innovación, convenios estratégicos para educación, traslados oportunos y adecuados, prevención de las infecciones ligadas a la atención en salud y el reforzamiento de los Programas Mamá Canguro. Se destaca el fortalecimiento de las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) con personal y tecnología, y la implementación de una vigilancia activa de las infecciones asociadas a la atención en salud en ocho maternidades y un hospital pediátrico, en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Asimismo, se ha implementado en cinco maternidades el uso de centrales de unidosis bajo campana de flujo laminar para la preparación exclusiva de medicamentos en las UCIN, con el respaldo de Dominican Foundation for Mothers and Infants (DOFMI), y el fortalecimiento de las habilidades de médicos y enfermeras en las UCIN junto a la Sociedad Iberoamericana de Neonatología (SIBEN).
Otras iniciativas incluyen la provisión de surfactante, cafeína y nutrición parenteral a nivel nacional; la implementación de terapia de hipotermia en tres maternidades para reducir el riesgo de discapacidad en recién nacidos con asfixia perinatal, y junto a Nido Para Ángeles se realiza el seguimiento de las terapias en recién nacidos en seis hospitales de la Red Pública de Salud.
Entre las principales iniciativas en favor de los bebés prematuros, sobresale el Programa Mamá Canguro, que actualmente se aplica en 25 hospitales del país, diecisiete de los cuales fueron habilitados durante la actual gestión gubernamental. El SNS promueve programas de detección precoz para evitar discapacidades en recién nacidos, como la Retinopatía del Prematuro, implementada en 22 centros para prevenir secuelas de ceguera y asegurar la salud visual, y el Déficit Auditivo, impulsado por la primera dama, Raquel Arbaje, que contribuye a la prevención y detección temprana de la hipoacusia.