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Jue, Oct

Trump Confirma Contacto de Vance con Irán por Ayuda Médica, Pero Descarta Negociaciones de Paz

Internacionales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó haber autorizado al vicepresidente JD Vance a establecer comunicación con Irán para facilitar el envío de insumos médicos. Sin embargo, negó categóricamente haber ordenado retomar las conversaciones de paz, en un contexto de crecientes amenazas de una nueva ofensiva militar estadounidense contra Teherán. Esta aclaración surge tras reportes sobre una carta enviada por Vance explorando vías diplomáticas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó que le dio permiso al vicepresidente JD Vance para comunicarse con funcionarios de Irán con el fin de agilizar la entrega de provisiones médicas, aunque desmintió haberle pedido que reiniciara las pláticas de paz, en medio de la posibilidad de una nueva acción militar norteamericana contra Teherán. Esta declaración ocurrió después de que el periódico The Wall Street Journal informara el miércoles que Vance había enviado una correspondencia a Mohsen Rezaei, líder del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, con la intención de explorar la posibilidad de reanudar los diálogos para evitar futuros ataques estadounidenses.

Según el diario, una de las fuentes consultadas afirmó que la iniciativa se llevó a cabo por instrucciones de Trump, versión que el mandatario refutó, explicando que solamente aprobó que se estableciera contacto con las autoridades iraníes. “Necesitan ayuda con suministros médicos y varias cosas. Me preguntó qué pensaba. Le dije: ‘Si quieres hacer eso, está bien’”, declaró Trump. El presidente estadounidense añadió que el propósito de esta aproximación era facilitar la llegada de suministros para asistir a personas que requieren atención médica.

De acuerdo con The Wall Street Journal, la carta y los posteriores contactos entre representantes de ambos países se enfocaron en establecer un posible marco para negociar, sin abordar propuestas concretas para alcanzar un acuerdo de paz. El acercamiento diplomático tiene lugar en el octavo mes del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que comenzó a finales de febrero con agresiones conjuntas de Estados Unidos e Israel en territorio iraní. El conflicto continúa sin indicios claros de una solución, mientras Washington incrementa su presencia militar en la región y Trump evalúa la opción de ordenar nuevas operaciones ofensivas después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

En ese contexto, Estados Unidos ha enviado tropas adicionales al golfo Pérsico, incluyendo un tercer grupo de portaaviones, como parte de su despliegue militar ante las tensiones con Teherán. El periódico estadounidense también informó que Washington solicitó a varias naciones árabes del Golfo prepararse para una posible campaña militar breve e intensa contra Irán después de los comicios. Sin embargo, fuentes citadas por el diario indicaron que Trump aún no había tomado una decisión final sobre nuevos ataques.

El conflicto ha generado importantes perturbaciones en los suministros energéticos provenientes de los países del Golfo, con consecuencias económicas globales. Tras el comienzo de las hostilidades, Irán empezó a restringir el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial por la que habitualmente circulaba cerca de la quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del planeta. Las fuerzas iraníes también han atacado embarcaciones que intentaron cruzar ese paso marítimo sin permiso de Teherán. En respuesta, Estados Unidos mantiene un bloqueo naval de los puertos iraníes, con la intención de aumentar la presión económica sobre la república islámica.

Por su parte, los mandos militares iraníes han advertido que responderán con mayor contundencia ante cualquier nueva agresión estadounidense. Mohsen Rezaei también alertó que Irán podría atacar infraestructuras relacionadas con Estados Unidos, incluyendo centros de datos y otras instalaciones vinculadas a la inteligencia artificial, si Washington retoma sus ataques. El contacto impulsado por Vance se produce, además, a pocos días de las elecciones legislativas estadounidenses, en un escenario marcado por el descontento de una parte de los votantes ante el elevado costo de vida y la gestión del conflicto. La guerra también ha disparado los precios de la gasolina, incrementando las preocupaciones económicas de los estadounidenses antes de ir a las urnas. Mientras persiste la posibilidad de nuevos enfrentamientos, el acercamiento entre Washington y Teherán abre una vía de comunicación, aunque todavía no se ha anunciado la reanudación formal de las negociaciones de paz.