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Jue, Nov

El Salvador Afirma que su Despliegue Militar en Haití No es una Ocupación, Sino un Acuerdo Bilateral

Internacionales
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, ha declarado que el envío de tropas a Haití para rescatar a cuatro ciudadanos secuestrados por pandillas no representa una ocupación, sino una acción respaldada por un acuerdo con las autoridades haitianas. Ulloa defendió la legitimidad de la operación, enfatizando que su propósito es tanto la localización de los compatriotas como la colaboración en la lucha contra las bandas criminales que afectan la seguridad en la nación caribeña.

El vicepresidente salvadoreño, Félix Ulloa, afirmó que el contingente militar enviado por su país a Haití, con el fin de localizar a cuatro ciudadanos secuestrados por grupos criminales, no constituye una fuerza de ocupación. Explicó que la presencia militar se basa en un pacto bilateral con las autoridades haitianas.

Durante su participación en la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, Ulloa justificó la legalidad del despliegue y desmintió que se tratara de una acción unilateral por parte del Gobierno de El Salvador. «No se trata de una fuerza invasora, no es una determinación exclusiva de El Salvador para intervenir en Haití, es un entendimiento mutuo con las autoridades haitianas que legitima nuestra presencia militar en esta nación caribeña», manifestó.

El funcionario detalló que los cuatro salvadoreños desaparecidos no realizaban labores de combate, sino que fungían como técnicos de apoyo para las fuerzas respaldadas por la Organización de las Naciones Unidas.

La presencia militar salvadoreña en Haití se intensificó tras una emboscada ocurrida el 18 de octubre de 2026, dirigida a un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe. Durante el asalto, cuatro salvadoreños que colaboraban en las operaciones de soporte contra las organizaciones criminales desaparecieron.

Frente a esta situación, el Gobierno del presidente Nayib Bukele movilizó un grupo de 2,000 efectivos militares, incluyendo miembros de fuerzas especiales, vehículos blindados y apoyo aéreo, con la meta declarada de encontrar y rescatar con vida a sus compatriotas. Previamente, Bukele había desestimado que esta movilización representara una invasión del territorio haitiano.

Por su parte, Ulloa aseguró que las tropas también participan en las acciones contra las bandas que controlan vastas áreas de Haití. «Haremos todo lo posible, como indicamos, para rescatar a nuestros ciudadanos y asistir al pueblo haitiano en la confrontación contra las pandillas y estas estructuras delictivas», expresó.

La movilización salvadoreña ha generado interrogantes sobre sus posibles repercusiones para la seguridad y la ciudadanía haitiana. Entre las entidades que han manifestado inquietud se encuentra Médicos Sin Fronteras, que alertó sobre el riesgo de un aumento de la violencia en el contexto de las operaciones militares. A pesar de estas dudas, Ulloa defendió la permanencia de las tropas y sostuvo que el objetivo de su nación es contribuir a la lucha contra las organizaciones criminales.

Durante su intervención, el vicepresidente salvadoreño también aseveró que las naciones latinoamericanas tienen una obligación histórica con Haití y consideró fundamental fortalecer la colaboración regional. Ulloa garantizó que su Gobierno está dispuesto a seguir apoyando los esfuerzos para enfrentar la violencia de las pandillas. «Este es el momento de una alianza latinoamericana con la nación haitiana y en El Salvador estamos decididos a mantenerla», declaró.

Estas afirmaciones tienen lugar en medio de la crisis de seguridad en Haití y de las operaciones internacionales orientadas a enfrentar a los grupos armados que operan en dicho territorio.

Ciudadanos haitianos salieron a las calles para expresar su apoyo y agradecimiento.