El Ejército iraní ha emitido una fuerte advertencia, declarando que no permitirá la restauración de instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio. Aseguran que más de 228 posiciones de EE. UU. han sido gravemente dañadas o destruidas en el contexto del conflicto que comenzó el 28 de febrero y los recientes ataques ordenados por el presidente Donald Trump contra su territorio.
Las fuerzas armadas de Irán comunicaron este sábado que no consentirán la reconstrucción de puestos militares norteamericanos en la zona de Oriente Medio, afirmando que más de 228 infraestructuras y ubicaciones de Estados Unidos han sufrido daños severos o han sido completamente aniquiladas. Esto ocurre en medio de la contienda iniciada el 28 de febrero y de las recientes ofensivas ordenadas por el presidente Donald Trump contra suelo iraní.
«Jamás permitiremos que las bases del adversario sean edificadas nuevamente en la región», aseveró el portavoz del Ejército iraní, el general de brigada Mohamad Akraminia, según lo reportó la agencia de noticias Fars. El oficial militar indicó que, conforme a fuentes internacionales que consideró fiables, más de 228 instalaciones castrenses estadounidenses han quedado inservibles o seriamente afectadas durante el enfrentamiento, aunque estas cifras no han sido confirmadas de forma independiente.
Akraminia sostuvo, además, que ninguna base norteamericana en Oriente Medio mantiene la capacidad para llevar a cabo operaciones bélicas. Por ello, según su versión, Washington se ha visto forzado a proveer de combustible a sus navíos y suministrar provisiones a sus tropas desde fuera de la zona.
Las declaraciones del Ejército iraní surgen luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmara nuevas agresiones contra sistemas de defensa aérea de Irán, acciones que describió como de alcance limitado. Medios de comunicación estatales iraníes informaron que se percibieron dos detonaciones en el área de Suza, en la isla de Qeshm, situada en el estratégico estrecho de Ormuz. Conforme a testimonios recopilados por dichos medios, dos proyectiles impactaron en la isla tras escucharse el vuelo de una aeronave.
Irán mantiene restricciones en el estrecho de Ormuz. En medio de la escalada militar, Teherán afirma conservar el control del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte global de petróleo, y advierte que seguirá limitando su tránsito hasta que Estados Unidos acepte sus términos para poner fin al conflicto.
Entre las demandas iraníes se encuentran el cese de las hostilidades en todos los frentes, incluyendo el Líbano, la liberación de bienes iraníes en el extranjero, el levantamiento de las sanciones contra su crudo y el fin del cerco naval estadounidense. La Armada iraní también comunicó que un buque petrolero se incendió al colisionar con una mina naval en el oriente del estrecho de Ormuz, después de que otras dos embarcaciones experimentaran incidentes similares el día anterior.
Mientras los enfrentamientos persisten, Estados Unidos e Irán sostienen conversaciones indirectas con la mediación de Catar, en un intento por alcanzar un acuerdo que permita concluir la guerra. El primer ministro catarí, Mohamed bin Abdulrahmán, aseguró que los esfuerzos diplomáticos de Washington y sectores del Gobierno iraní han ayudado a evitar que la confrontación se intensifique nuevamente a gran escala.
Durante un encuentro en la Universidad de Oxford, en Reino Unido, el funcionario resaltó la disposición de la administración Trump para buscar mecanismos que reduzcan las tensiones. Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, informó que mantuvo conversaciones telefónicas con representantes de doce naciones durante las últimas 48 horas para abordar la situación regional.
Las amenazas de Irán contra las bases estadounidenses y los nuevos ataques confirmados por Washington mantienen la tensión en Oriente Medio, mientras los esfuerzos diplomáticos buscan evitar una nueva escalada del conflicto.