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Sáb, Nov

China Desvela Calendario Lunar Tripulado que Podría Superar a la NASA

Tecnologia
China ha revelado un ambicioso cronograma para enviar astronautas a la Luna antes de 2030, lo que representa un desafío directo para el programa Artemis de la NASA. Este plan detalla cuatro fases cruciales, incluyendo pruebas no tripuladas de cohetes y módulos, culminando en un alunizaje tripulado. La estrategia china, más compacta al omitir una órbita lunar tripulada previa, podría permitirles adelantar a Estados Unidos si el programa Artemis experimenta retrasos.

Mientras que en los albores de la exploración lunar estadounidense su principal competidor era la Unión Soviética, hoy es China quien pisa los talones a la NASA. La agencia espacial de Estados Unidos tiene previsto enviar humanos a la Luna en 2028, según el calendario actual del programa Artemis. Hasta ahora, China había mantenido cierta ambigüedad sobre el estado de su propio proyecto lunar. Sin embargo, el pasado fin de semana, durante la Séptima Conferencia de Vuelos Espaciales Tripulados, celebrada en Beijing, se presentó el calendario chino más detallado hasta la fecha. Este revela que, si la NASA sufre el más mínimo contratiempo, esta vez podría perder la carrera.

El programa de exploración lunar chino, anunciado por su diseñador jefe, Wang Xiang, prevé el lanzamiento tripulado definitivo antes de 2030. Consta de cuatro fases. El primer paso, programado para principios de 2027, será una prueba no tripulada del cohete Long March 10A y la nave Mengzhou en órbita terrestre baja. Posteriormente, en 2028, se realizará una prueba no tripulada del Long March 10, que es de mayor tamaño que el Long March 10A e incorpora dos propulsores. Este ensayo también incluirá la prueba del módulo Lanyue, abarcando su descenso y ascenso en la superficie lunar.

Más adelante, en 2029, se lanzarán dos cohetes Long March 10: uno con el Mengzhou sin tripulación y otro con el Lanyue. Ambas naves se acoplarán en órbita lunar. Finalmente, se llevará a cabo el alunizaje tripulado, anunciado para antes de 2030, lo que sugiere que también podría realizarse en 2029.

El calendario menciona tres componentes esenciales: el cohete Long March 10, la nave Mengzhou y el módulo lunar Lanyue. El cohete será el equivalente al SLS de la NASA, mientras que Mengzhou cumpliría la función de Orión y Lanyue sería comparable a los módulos lunares de SpaceX o Blue Origin. En el alunizaje definitivo, se lanzarán dos Long March 10: uno con la nave Mengzhou ya tripulada con tres astronautas y otro con el Lanyue. Ambos vehículos se situarán en órbita lunar y se acoplarán. Después, dos de los tres tripulantes se trasladarán al Lanyue para iniciar el descenso. Una vez concluidas sus tareas en la Luna, regresarán a la órbita lunar, pasarán a Mengzhou y emprenderán el viaje de vuelta a la Tierra.

Un aspecto notable del calendario de exploración lunar chino es que no contempla una prueba similar a las realizadas por la NASA con Artemis II o Apolo 8. Es decir, no habrá una órbita tripulada alrededor de la Luna. Los astronautas solo viajarán en la fase definitiva, para el alunizaje.

Por el momento, Estados Unidos lleva la delantera. El alunizaje definitivo del programa Artemis está previsto para Artemis IV, la fase planeada para 2028. Esto situaría el calendario estadounidense por delante del chino, donde los astronautas partirían hacia la Luna en 2029. Sin embargo, es importante señalar que, aunque Orión y SLS están muy avanzados, tanto SpaceX como Blue Origin han experimentado ciertos retrasos con sus módulos lunares. Si estos no demuestran su correcto funcionamiento de manera individual, no podrán integrarse en Artemis, lo que podría retrasar las fases subsiguientes. Si, durante ese tiempo, China mantiene un buen ritmo de avance, podría adelantarlos.

La NASA y sus socios no desean que esto ocurra. Cabe destacar que Artemis no es un programa exclusivamente estadounidense; la NASA lo lidera junto a tres socios principales: la ESA, la agencia espacial japonesa (JAXA) y la canadiense (CSA). A pesar de ello, Estados Unidos lo ha asumido como un desafío nacional. De hecho, en el último año, la Casa Blanca ha otorgado amplio margen al administrador de la NASA, Jared Isaacman, para que tome las medidas que considere oportunas para acelerar el proceso. El propio Trump afirmó durante la noche electoral del pasado 3 de noviembre que Estados Unidos es la nación líder en el espacio y, por lo tanto, “moldeará el futuro de la humanidad”. A pesar de la derrota republicana en el Congreso, no se espera una retirada de la financiación ya concedida a la NASA.

La Luna representa un desafío para la nación, sin importar quién la gobierne. Pero es evidente que también lo es para China. El país asiático es bastante hermético en cuanto a sus avances científicos, por lo que, de momento, debemos conformarnos solo con las fechas del calendario. Se sabe que los vehículos implicados en su programa lunar están siendo probados y progresando a buen ritmo, aunque es probable que sus logros generen menos eco. Quizás nos enteremos del lanzamiento de su fase final cuando sea inminente. En ese momento, será crucial observar si la NASA ha logrado ya volver a pisar la Luna.