Elon Musk ha anunciado un cambio estratégico en Tesla, disminuyendo progresivamente la producción del Cybertruck a partir de 2027. Esta decisión busca liberar capacidad en la Gigafactoría de Texas para enfocarse en el desarrollo y manufactura del Cybercab, su vehículo autónomo diseñado para el servicio de robotaxis. Este movimiento representa una reorientación de la compañía hacia el creciente sector del transporte autónomo.
Aunque pueda ser la crónica de un desenlace anticipado, la decisión afecta directamente a Elon Musk y una de sus iniciativas más personales en Tesla: la reducción progresiva de la producción de su Cybertruck. Esta medida se toma en favor de una tecnología en la que el magnate deposita mayores expectativas: los taxis autónomos.
Hace unas horas, el CEO de Tesla comunicó en su cuenta de Twitter que la fabricación del Cybertruck disminuirá gradualmente a lo largo de 2027 en su Gigafactoría de Texas. Considerando que esta es la única de sus cinco grandes plantas donde se produce, la implicación es clara. No obstante, dadas las diversas dificultades que ha enfrentado la camioneta de Tesla, esta noticia era previsible.
Según Musk, el propósito de esta estrategia es liberar espacio físico y capacidad de producción para aumentar el volumen de fabricación del Cybercab, su vehículo autónomo destinado a operar como robotaxi.
La compañía siempre aspiró a que el Cybertruck fuera más que un simple vehículo de gran éxito en Estados Unidos; su objetivo era convertirlo en un símbolo aspiracional, el emblema de la marca. Paradójicamente, otro modelo menos llamativo pero más funcional, el Model 3, sí ha logrado un reconocimiento global. En este caso, no hay atenuantes: las ventas del Cybertruck han sido un fracaso, al punto que Elon Musk terminó adquiriéndolos él mismo.
Este cambio representa una reestructuración fundamental en la asignación de activos de Tesla, desplazando el enfoque de un vehículo de consumidor tan específico como el Cybertruck hacia un segmento en plena expansión: el de las flotas de transporte autónomo.
El primer contratiempo significativo surgió cuando el Cybertruck pasó de ser un prototipo a ponerse a la venta, con un precio mucho más elevado de lo esperado y una autonomía reducida. A pesar de ello, comenzó 2024 siendo el coche de lujo más vendido en Estados Unidos, pero este éxito fue efímero. Las ventas cayeron drásticamente y, posteriormente, se han emitido múltiples llamados a revisión por problemas con el acelerador, neumáticos que no soportan la carga e incluso piezas que se desprendían durante la marcha. ¿El resultado? Unidades acumuladas sin salida.
Sin embargo, donde una oportunidad se cierra, otra se abre, y Elon Musk tiene la posibilidad de recuperarse en un nicho en auténtico crecimiento: los taxis autónomos, que recientemente han comenzado a operar en Madrid de la mano de Waymo. La competencia es intensa, y la hoja de ruta de Tesla es, cuanto menos, ambiciosa: un robotaxi sin pedales ni volante que, teóricamente, tendrá un precio inferior a los 30.000 dólares.
En su presentación de 2024, el magnate mencionó nuevas líneas de negocio más allá de la venta de vehículos, e incluso estableció un precio de 20 centavos por milla (aproximadamente dos dólares por cada 16 kilómetros) para su servicio de transporte personal mediante estos vehículos, que se gestionarán de forma autónoma utilizando cámaras e inteligencia artificial.