18
Sáb, Jul

Violaciones a la ley: Los municipios con mayor incidencia de negocios conflictivos

Nacionales
Un análisis exhaustivo de las notificaciones emitidas a establecimientos de bebidas alcohólicas entre 2024 y 2026 revela una concentración de infracciones en ciertas áreas del país. Los datos indican que municipios con alta actividad nocturna y gran afluencia de personas son el epicentro de las violaciones, principalmente por incumplimiento de horarios, ruido excesivo y ocupación de espacios públicos.

La distribución de los avisos entregados a locales que venden alcohol, entre los años 2024 y 2026, demuestra que las acciones de las autoridades no se aplican de forma pareja en todo el territorio nacional. Un estudio elaborado por N Digital sobre las 902 notificaciones documentadas en ese lapso, indica que un pequeño grupo de municipios concentra la mayoría de las intervenciones, especialmente en zonas con gran cantidad de centros de entretenimiento, intensa vida nocturna y un elevado tránsito de individuos. En estas áreas, las infracciones más comunes son el incumplimiento del horario permitido, la contaminación por ruido y la invasión de áreas públicas.

Santo Domingo Este lidera la lista

El municipio de Santo Domingo Este se posiciona como el lugar con la mayor cantidad de negocios alertados, acumulando 172 intervenciones, una cifra que supera con creces a los demás municipios del país. En esta jurisdicción, se encuentran colmados, bares, 'drinks', licorerías, cafeterías, discotecas y otros puntos de venta de bebidas alcohólicas sancionados principalmente por operar fuera de las horas permitidas. También se han registrado situaciones de contaminación acústica, bloqueo de vías públicas, presencia de menores de edad, altercados y otras irregularidades detectadas durante las inspecciones. El número de notificaciones sugiere que este municipio alberga una parte considerable de la vida nocturna del Gran Santo Domingo, lo que a su vez eleva la frecuencia de los operativos de supervisión.

Después de Santo Domingo Este, se ubica el Distrito Nacional, con 101 notificaciones, lo que equivale a casi seis de cada diez casos registrados en el municipio principal. Las inspecciones llevadas a cabo en la capital se relacionaron mayormente con establecimientos que funcionaban fuera del horario autorizado, contaminación sónica, ocupación de calles y aceras, y otras anomalías reportadas por los residentes. El tercer puesto lo ocupa Santo Domingo Oeste, con 53 notificaciones, seguido muy de cerca por Santo Domingo Norte, con 51. En conjunto, los cuatro municipios del Gran Santo Domingo suman 377 notificaciones, lo que representa una porción considerable de todas las intervenciones registradas en el período analizado y confirma que la mayor concentración de negocios fiscalizados se localiza en la principal área urbana del país.

Higüey encabeza fuera del Gran Santo Domingo

Fuera del área metropolitana, el municipio con más intervenciones es Higüey, donde se emitieron 47 notificaciones. En esta demarcación, predominan los establecimientos penalizados por violar el horario, aunque también hay casos relacionados con contaminación por ruido, invasión de espacios públicos y agresiones a inspectores durante algunos operativos. La existencia de una intensa actividad turística y comercial convierte a Higüey en uno de los municipios donde las autoridades realizaron la mayor cantidad de inspecciones.

Santiago y los principales centros turísticos también se destacan

El municipio de Santiago ocupa el sexto lugar a nivel nacional con 42 notificaciones, seguido por La Romana, con 29, mientras que Verón registra 21 intervenciones. Estos municipios concentran una importante actividad económica y turística, especialmente en horarios nocturnos, situación que justifica la frecuencia de los operativos realizados durante el período de estudio.

Municipios medianos también muestran alta actividad

El estudio también identifica localidades donde, a pesar de que el volumen de negocios es menor, las intervenciones fueron constantes. Este es el caso de Castillo, en la provincia Duarte, con 20 notificaciones; Las Terrenas, en Samaná, con 17; San Francisco de Macorís y La Vega, con 15 cada uno; Azua y Barahona, con 14 respectivamente; así como Nagua y Santa Bárbara de Samaná, con 13 intervenciones cada uno. Más abajo aparecen Hato Mayor del Rey, con 11; San Francisco de Macorís (SFM), con 10 registros bajo esa denominación; Las Galeras y San Pedro de Macorís, con 9 cada uno. En la base de datos se encontraron registros escritos tanto como “San Francisco de Macorís” como “SFM”, por lo que ambas designaciones se contabilizaron por separado.

Una docena de municipios apenas registró una intervención

En el extremo opuesto del análisis, se encuentran municipios donde las actuaciones de las autoridades fueron mínimas durante los tres años examinados. Los datos revelan que Jamao al Norte, Jimaní, Bánica, Sabana de la Mar, Yamasá, Don Juan, Pepillo Salcedo, El Factor, Arroyo Barril, Hato del Yaque, Las Cañas y Las Gordas registraron una sola notificación cada uno entre 2024 y 2026. Otros municipios mostraron una actividad igualmente reducida. Guayubín, Moca, San Víctor, Comendador, Vicente Noble, Villa Riva, Peralta, Sabana Yegua y Palmar de Ocoa acumularon dos notificaciones cada uno. Mientras tanto, Constanza, Nizao, Villa Altagracia, Fantino, Cevicos y Gaspar Hernández registraron tres intervenciones, cifras considerablemente inferiores a las observadas en las principales zonas urbanas y turísticas.

Una concentración geográfica evidente

El estudio pone de manifiesto una clara concentración territorial de las inspecciones. Mientras Santo Domingo Este acumuló 172 notificaciones, el Distrito Nacional 101, Santo Domingo Oeste 53, Santo Domingo Norte 51 e Higüey 47, una docena de municipios apenas registró un solo caso durante el mismo período. Esta disparidad subraya que las acciones se enfocan principalmente en las demarcaciones con mayor cantidad de negocios de venta de bebidas alcohólicas, mayor actividad comercial y una vida nocturna más intensa, donde los reportes por incumplimiento de horario, contaminación sonora y ocupación de espacios públicos son más comunes.

Negocios que aparecen una y otra vez

La revisión de las 902 notificaciones emitidas entre 2024 y 2026 permitió identificar establecimientos cuyos nombres figuran en más de una ocasión dentro de los registros oficiales, lo que demuestra que algunos negocios fueron advertidos repetidamente por las autoridades sin corregir las irregularidades detectadas. El análisis de N Digital identificó al menos ocho establecimientos que fueron notificados dos o más veces durante el período estudiado. Entre ellos se encuentran 8Teen, en Azua; Centro Cervecero Rey, Onyx Drink y Nova Vape Shop, en el municipio Castillo; Darievis Súper Fría y TMT Billar, en San Francisco de Macorís; Pamela, en Santo Domingo Este, y Oasis, en el Distrito Nacional. En varios de estos casos, las notificaciones se emitieron en fechas diferentes y por incumplimientos similares, lo que refleja un patrón de reincidencia a pesar de las advertencias de las autoridades.

Las mismas faltas se repiten

La mayoría de los establecimientos reincidentes fueron notificados por las mismas infracciones que motivaron las intervenciones iniciales. La violación del horario autorizado para la venta de bebidas alcohólicas es la falta que aparece con mayor frecuencia entre los negocios reincidentes, seguida por la contaminación acústica, los avisos por ruido combinados con la obstrucción de la vía pública y la ocupación irregular de calles y aceras. El análisis de los documentos muestra que varios establecimientos fueron advertidos nuevamente por mantener prácticamente las mismas conductas detectadas durante inspecciones previas, lo que evidencia que, en algunos casos, las primeras notificaciones no fueron suficientes para corregir los incumplimientos.

La reincidencia puede terminar en el cierre del negocio

Según el protocolo aplicado por las autoridades, las notificaciones constituyen una advertencia formal sobre las irregularidades encontradas durante una inspección. Sin embargo, cuando un establecimiento reincide o incurre en faltas consideradas graves, las autoridades pueden imponer sanciones administrativas más severas, que incluyen la suspensión temporal de las operaciones e incluso el cierre del negocio. Los datos analizados por N Digital demuestran que la reincidencia no es un hecho aislado, sino un patrón presente en distintos municipios del país, donde algunos establecimientos continúan acumulando notificaciones por las mismas infracciones a pesar de las advertencias previas de las autoridades.