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Mié, Sep

Impacto de la Violencia Sexual Digital en Adolescentes Dominicanos: Un Cuarto de Usuarios Afectados

Nacionales
Un reciente estudio de Unicef, ECPAT International e Interpol revela que aproximadamente uno de cada cuatro adolescentes en República Dominicana que usan internet ha sido víctima de alguna forma de violencia sexual digital en el último año. Esta cifra, la más alta registrada entre 15 países, subraya la urgente necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y denuncia, ya que la mayoría de los agresores son conocidos por las víctimas y la tasa de denuncias es alarmantemente baja.

En Santo Domingo, una de cada cuatro personas jóvenes que utilizan internet en la República Dominicana ha experimentado alguna modalidad de agresión sexual facilitada por la tecnología en los últimos doce meses. Esta información se desprende del estudio "Disrupting Harm", una investigación conjunta de Unicef, ECPAT International e Interpol, publicada por EFE.

El análisis estima que el 23% de los usuarios de internet con edades comprendidas entre los 12 y 17 años, lo que equivale a aproximadamente 272,000 adolescentes en todo el país, se vio expuesto durante el año anterior a alguna forma de explotación o abuso sexual con soporte tecnológico. Esta estadística representa la incidencia más elevada registrada entre los quince países donde se ha evaluado este fenómeno.

La mayoría de los atacantes eran conocidos

Uno de los descubrimientos más importantes de la investigación es que, en el 68% de los casos, el agresor era alguien conocido por el joven, ya fuera un pariente, amigo, conocido o pareja sentimental.

“Detrás de estas estadísticas hay niños, niñas y adolescentes cuya confianza fue quebrantada. No podemos asignarles la responsabilidad de protegerse en un entorno que debería ser seguro desde su concepción”, declaró Carlos Carrera, representante de Unicef en la República Dominicana, durante la presentación del estudio.

La investigación, que contó con la participación de entidades nacionales, también revela un significativo nivel de subregistro: menos del 1% de los incidentes fue reportado a las autoridades. Para Unicef, este resultado pone de manifiesto la necesidad de fortalecer los sistemas de denuncia y las capacidades institucionales para atender, investigar y responder apropiadamente ante estas circunstancias.

Solicitudes de imágenes, amenazas y contenido sexual

Entre las principales formas de violencia identificadas se incluyen la exposición a material sexual no deseado, las peticiones de contenido sexual, las ofertas de dinero o regalos a cambio de fotografías, las intimidaciones y la difusión no autorizada de contenido íntimo.

El progreso de la inteligencia artificial también se perfila como una nueva amenaza. El 4% de los adolescentes encuestados indicó que alguien había empleado esta tecnología para fabricar imágenes o videos sexuales falsos de ellos. Esta modalidad plantea nuevos retos para la salvaguarda de niños, niñas y adolescentes, especialmente dada la facilidad con la que se pueden manipular imágenes y producir contenidos alterados.

WhatsApp, Facebook e Instagram fueron algunas de las plataformas más mencionadas por los adolescentes, aunque también se registraron incidentes relacionados con plataformas de videojuegos.

La violencia digital también tiene repercusiones fuera de internet

El estudio advierte que la agresión sexual facilitada por la tecnología no se limita necesariamente al ámbito virtual. Internet puede ser utilizado para iniciar, facilitar o prolongar situaciones de abuso que posteriormente se extienden al plano físico.

Las experiencias recabadas durante la investigación estuvieron acompañadas, en numerosos casos, de sensaciones de temor, vergüenza, confusión y aislamiento. Asimismo, los adolescentes que habían padecido estas formas de violencia mostraban mayores probabilidades de enfrentar problemas de salud mental, entre ellos ansiedad, autolesiones y pensamientos o conductas suicidas.

Otro dato que inquieta a los investigadores es que uno de cada tres adolescentes afectados no compartió con nadie lo sucedido.

El riesgo afecta a adolescentes de diversas edades y zonas

La investigación indica que el peligro está presente tanto en áreas rurales como urbanas y que los adolescentes de entre 12 y 15 años afrontan niveles de exposición similares a los registrados entre aquellos de 15 a 17 años. El fenómeno tampoco afecta de forma exclusiva a las adolescentes: la mitad de las víctimas identificadas son niños.

Los resultados señalan, por lo tanto, un problema que abarca distintas edades, territorios y perfiles de adolescentes y que exige una respuesta integral.

Un llamado a reforzar la protección

Unicef considera que la magnitud del problema demuestra que la solución no puede restringirse al ámbito tecnológico o legislativo. El organismo propone la necesidad de establecer protocolos de actuación, sistemas de denuncia accesibles, servicios especializados de atención y personal capacitado para asistir a las víctimas, además de fortalecer la coordinación entre las instituciones responsables de la protección de niños, niñas y adolescentes.

Los hallazgos del estudio posicionan la violencia sexual facilitada por la tecnología como uno de los desafíos emergentes para la protección de la niñez y adolescencia en la República Dominicana, en un contexto donde el acceso a internet y a las plataformas digitales es cada vez más parte de la vida cotidiana de los menores.