Una intervención policial en el domicilio de una mujer que se hizo viral por supuestamente exhibir un arma larga en un altercado con ciudadanas haitianas ha desatado un fuerte debate. La controversia surge por videos que mostrarían a los agentes entrando a la vivienda sin una orden judicial, lo que plantea interrogantes sobre la legalidad del procedimiento y el respeto a los derechos constitucionales. La Policía Nacional aún no ha emitido una declaración oficial al respecto.
La presunta entrada irregular de funcionarios de la Policía Nacional en el hogar de la mujer que captó la atención pública al aparecer con lo que parecía ser un arma de fuego mientras confrontaba a varias ciudadanas haitianas en el residencial Palmar del Lago, municipio de Guerra, ha generado una considerable polémica en las plataformas digitales. La forma en que se llevó a cabo el procedimiento ha sido objeto de críticas, después de que grabaciones difundidas en diferentes medios presuntamente mostraron a los agentes accediendo a la residencia sin presentar una autorización judicial. Hasta la fecha, esta versión no ha sido corroborada oficialmente por la Policía Nacional. Si se verificara que el ingreso ocurrió sin una orden judicial y sin que existiera alguna de las excepciones contempladas por la ley, como un delito en flagrancia u otra justificación legal, la operación podría constituir una violación de la inviolabilidad del domicilio, un derecho fundamental amparado por la Constitución dominicana. Del mismo modo, usuarios de redes sociales han reportado que el procedimiento supuestamente se efectuó sin la presencia de un representante del Ministerio Público y sin una agente femenina. Estas acusaciones tampoco han sido confirmadas por las autoridades.
En una de las grabaciones que circulan en internet, se escucha a los agentes explicar que acudieron a la vivienda a raíz del contenido audiovisual que se viralizó, en el que la mujer supuestamente aparece empuñando un rifle. Durante el diálogo, uno de los policías le indicó: “La Policía, para esclarecer el asunto, está solicitando de manera voluntaria que usted muestre el objeto que se utiliza en el video y que usted, de forma voluntaria, colabore con la Policía, por su propio beneficio”. El oficial también aseguró que la entrega voluntaria del objeto, en caso de ser un rifle de aire, no implicaría una detención. “Eso no conlleva un arresto. Ellos se quedan con el objeto, pero ese objeto de aire no implica legalmente”, afirmó.
Por su parte, la mujer se negó a acompañar a los agentes y mantuvo que no realizaría ninguna gestión sin una orden judicial. “No voy a ir con nadie sin una orden de arresto ni sin ninguna denuncia. Y aquí nadie me va a sacar”, declaró. Más adelante, insistió: “Ustedes tienen que venir a buscarme con una orden de arresto, con una denuncia”. Durante la conversación, la mujer también negó que el elemento que aparece en el video fuera un arma de fuego. “Yo no poseo arma de fuego, en primer lugar yo no tengo arma de fuego… Eso es un objeto de aire”, expresó. Asimismo, reiteró: “No es un arma de fuego, entiéndalo, que no es un arma de fuego”.
En otro momento del intercambio, los agentes y la mujer mantuvieron puntos de vista opuestos sobre la figura de la flagrancia. Uno de los policías aseveró que “legalmente las amenazas siempre son flagrantes”, a lo que la mujer replicó: “Flagrante es en el acto. Transcurrieron 12 horas después”. La mujer también insistió en que la acción policial debía llevarse a cabo con autorización judicial y la presencia del Ministerio Público. “No le voy a mostrar nada porque voluntariamente no tengo el deseo de ir. Dígale a la Policía que me envíe una orden de arresto o una orden de captura”, sostuvo. En otro momento añadió: “Que me traigan un fiscal con una orden, verdaderamente”.
Respecto al suceso que originó el caso, la mujer había explicado previamente que confrontó a las ciudadanas haitianas porque, según su versión, estaba harta de que supuestamente quemaran residuos en terrenos cercanos a su vivienda, lo que, a su parecer, perturbaba la tranquilidad del vecindario. También aseguró que nunca tuvo la intención de disparar contra nadie. “Yo no le disparé a nadie… Yo salí a la calle, no amenacé a nadie. Ahí está el video, no amenacé a nadie”, afirmó durante el diálogo con los agentes.
El caso ha dividido las opiniones. Mientras algunos consideran que las autoridades debían investigar el uso y la exhibición del supuesto rifle, otros sostienen que el procedimiento policial presuntamente incurrió en irregularidades y que cualquier acción de esa índole debe realizarse respetando las garantías constitucionales y el debido proceso, siempre que estas acusaciones lleguen a confirmarse. Hasta el momento, la Policía Nacional no ha proporcionado una explicación oficial sobre las circunstancias en que presuntamente se produjo el ingreso a la vivienda ni ha especificado el fundamento legal del procedimiento. Tampoco ha confirmado o desmentido las acusaciones sobre la supuesta ausencia de una orden judicial, de un representante del Ministerio Público o de una agente policial durante la intervención.