La euforia por la clasificación de Argentina a la final de la Copa del Mundo ha generado una polémica inesperada en España. Cánticos de aficionados argentinos en ciudades españolas, percibidos como ofensivos, han desatado un debate en redes sociales y medios de comunicación, especialmente en el contexto de la creciente población extranjera y la discusión sobre la "Ley de Nietos".
La clasificación de una selección de fútbol para la final de una Copa del Mundo es siempre motivo de gran celebración. España y Argentina, que este domingo se enfrentarán por la Copa de la FIFA en el MetLife Stadium, viven esta alegría con pasión. En ambos países, se discute sobre la calidad de las plantillas y se organizan las celebraciones, dependiendo de si el trofeo de 2026 lo gana la Roja o la albiceleste. Sin embargo, esta atmósfera festiva se ha visto empañada por una serie de cánticos que han surgido en momentos y lugares inoportunos.
El miércoles, en medio de la euforia mundialista, seguidores de la selección argentina celebraron la clasificación de su equipo en el centro de algunas ciudades españolas. Se vieron coros, saltos y banderas, algo esperable. La controversia surgió por lo que se escuchó durante estos festejos. Con la reciente victoria 1-2 contra Inglaterra aún fresca, algunos argentinos corearon cánticos como "España tiene miedo" o "¡Español el que no bote!". Aunque no ocurrió en todas las ciudades, estas proclamas en lugares emblemáticos como la Plaza Mayor de Madrid o la calle Larios de Málaga no pasaron desapercibidas en redes, ni para periódicos como OK Diario o Libertad Digital, que les dedicaron artículos. Este último, en una pieza que mezclaba noticia y editorial, concluía: "Poca vergüenza es la que tienen".
La magnitud del asunto se evidencia en que los cánticos del miércoles no solo han provocado reacciones de aficionados y medios españoles, sino también de algunos argentinos que se sienten incómodos con la actitud de sus compatriotas y han querido distanciarse. Un claro ejemplo es el de Eduardo Patitucci, un periodista deportivo argentino que subió un vídeo llamando a la concordia y la responsabilidad. "El que no salte es español. ¿Para qué? El español es el que te da trabajo, el que te abrió las puertas…", advierte Patitucci, quien considera que "una cosa es cantar contra Inglaterra u otros países" y otra muy diferente contra "el que te da de comer".
Patitucci añadió: "Es el país al que viniste para buscar evolucionar, porque yo no creo que a ningún argentino le hayan obligado a salir de Argentina. Solo venimos acá a ganarnos la vida, a tener un futuro mejor, a buscar crecer… Me parece que lo de 'El español tiene miedo' sí, hasta ahí la picaresca; pero lo de que 'El que no sale es español' o ya directamente decir putadas en la Plaza Mayor y otros puntos de España no me parece para nada correcto". Y concluyó: "Después nos quejamos de otras nacionalidades cuando salen y cometen atrocidades. No seamos como el resto. A los españoles, respeto y cariño”.
La controversia no se limita solo a los cánticos, sino también a su contexto. Quizás en otro momento el asunto hubiera sido menor, pero la realidad es que ha surgido en un telón de fondo muy específico: con la población extranjera en niveles históricos y la política migratoria convertida en un tema de disputa ideológica. Esto se debe, primero, a la "prioridad nacional", un concepto que VOX ha defendido en sus negociaciones con el PP; y segundo, a la "Ley de Nietos" y el intercambio de acusaciones que ha generado entre PP y PSOE.
Este último tema es un factor importante, ya que ha marcado en gran medida la crónica política de las últimas semanas y su principal protagonista es la migración latinoamericana. La "Ley de Nietos", que es una disposición adicional de la Ley de Memoria Democrática de 2022, permite reconocer la nacionalidad española a los descendientes de quienes tuvieron que abandonar España durante la Guerra Civil o la dictadura franquista por motivos políticos, ideológicos, religiosos o de orientación sexual. Para el Gobierno, es una cuestión de "reparación y justicia" histórica; para el PP, es pura "ingeniería electoral" antes de las elecciones generales.
Argentina tiene una fuerte conexión con esta ley. Es uno de los países que más interés ha mostrado por las oportunidades que ofrece la "Ley de Nietos". Aunque el proceso administrativo aún no ha concluido, se estima que casi un millón de argentinos ha solicitado la nacionalidad bajo este marco normativo. Este número es significativo si se considera que Exteriores calcula que 2,4 millones de descendientes de españoles en todo el mundo han iniciado los trámites. Este dato, junto con las decenas de miles de inmigrantes de nacionalidad argentina que ya residen en España, según el INE, añade más controversia a los cánticos del miércoles. La incógnita ahora es qué sucederá el domingo, dependiendo de si la codiciada copa de la FIFA la levantan España o Argentina.