Liang Wenfeng, fundador de DeepSeek y High-Flyer, ha transformado su discreta empresa en un actor dominante en la IA generativa. Tras una reciente ronda de financiación de 7.000 millones de dólares, DeepSeek, valorada en 52.000 millones, ya negocia una segunda ronda que podría elevar su valor a 71.000 millones. La compañía también planea desarrollar su propio chip ASIC para reducir la dependencia de proveedores externos, marcando un cambio estratégico significativo.
Liang Wenfeng, el fundador de DeepSeek y director del fondo de cobertura High-Flyer, es una figura discreta en la industria china de la inteligencia artificial (IA). Recientemente, Wenfeng organizó una videollamada de cuatro horas con posibles inversores desde Hangzhou, China, un evento inusual donde solo dos representantes por institución asistieron y la mayoría lo veía por primera vez. "Somos un grupo de gente muy normal", afirmó Wenfeng, a pesar de que su compañía ha reescrito las reglas económicas de la IA generativa en poco más de un año.
Lo que comenzó como una empresa emergente reacia a la inversión externa ha dado un giro completo. DeepSeek ha cerrado recientemente una ronda de financiación que asciende a unos 7.000 millones de dólares, alcanzando una valoración de 52.000 millones de dólares. Un dato aún más revelador, según SCMP, es que la compañía ya está negociando una segunda ronda que, previsiblemente, elevará esa cifra hasta los 71.000 millones de dólares, apenas semanas después de haber cerrado la primera.
En cuanto al mapa de poder de la IA china, Reuters ha confirmado que DeepSeek está desarrollando su propio chip ASIC, diseñado para inferencia en lugar de entrenamiento. Con este proyecto, la empresa busca reducir su dependencia de Nvidia y Huawei, sus proveedores actuales. Si esta iniciativa prospera, representaría un cambio estratégico enorme para una compañía que hasta ahora ha cimentado su reputación en la eficiencia del software más que en el control del hardware. Esta jugada, además, aumentaría la presión sobre Huawei, que compite en el mismo segmento dentro de China.
En este escenario, es relevante destacar la magnitud de este fenómeno. Según Fortune, los modelos chinos de código abierto, liderados por Qwen, MiniMax y DeepSeek, ya representan un tercio del uso global de grandes modelos de lenguaje, una presencia casi inexistente a finales de 2024. Empresas emergentes de Silicon Valley y el Sudeste Asiático los están adoptando debido a su apertura, transparencia y un coste operativo considerablemente inferior al de las alternativas estadounidenses. De hecho, Huawei ya integra DeepSeek en sus servicios en la nube en África subsahariana.
Como era de esperar tras una escalada de valoración tan significativa, diversas fuentes sugieren que DeepSeek podría presentar su salida a bolsa este mismo año, siguiendo el camino de otras empresas emergentes chinas de bajo coste como Zhipu AI y MiniMax, que ya cotizan en los mercados públicos. Una colocación bursátil exitosa proporcionaría a DeepSeek el capital institucional necesario para escalar su infraestructura de cómputo y sostener a largo plazo su guerra de precios frente a los grandes actores estadounidenses. DeepSeek ha dejado de ser únicamente la empresa emergente que provocó el mayor susto bursátil de Nvidia en un solo día; ahora es el ariete con el que China intenta imponer su modelo de IA abierta y económica como un estándar global.